El vapor "es agua y algo más"

Para la CNPT, el caso de neumonía lipoidea asociado al vapeo muestra que "no es inocuo"

Actualizado 07/10/2014 0:53:30 CET
Foto de cigarrillo electrónicos
Foto: CEDIDA

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El portavoz del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), doctor Francisco Camarelles, considera que el hecho de que se haya informado del primer caso en España, y segundo en el mundo de neumonía lipoidea asociada al consumo del cigarrillo electrónico, muestra que "no son inocuos", y, por ello, reclaman "un seguimiento y vigilancia" de estos productos comparable a la que se hace con los fármacos.

   "Estos dos casos que ha habido de neumonía lipoidea son casos puntuales, pero ante la duda lo que pedimos es precaución y cautela, porque lo que desprende del vapor no es agua nada más; es agua y algo más", explica Camarelles a Europa Press, quien no duda que se conocerán en el futuro nuevos casos, aunque admite que debido al tipo de neumonía no es significativo.

   "Lo importante es que ésta noticia va en contra de quienes dicen que son inocuos y muestra que es necesario hacer un seguimiento", y, para ello, está a favor de poner en marcha controles como los que se establecen en los fármacos, con ensayos en la población antes de su autorización y una vigilancia mayor tras su comercialización.

   Todo esto hace que "haya dudas sobre su seguridad", aunque admite que "es menos tóxico que el tabaco". No obstante, recuerda, el líquido a vaporizar contiene generalmente nicotina (habitualmente entre 6 y 24 mg), glicerina o propilenglicol (un alcohol volátil usado entre otros en algunas presentaciones farmacológicas) y aditivos alimentarios que dan diferentes sabores (menta, chocolate, regaliz, etc) que pueden ser particularmente atractivos para los adolescentes.

   Las asociaciones medicas de diferentes partes del mundo, así como la Organización Mundial de la Salud (OMS) se han mostrado reticentes en cuanto a su "uso, su toxicidad y consumo", incluso para dejar de fumar a través de los que se llama 'estrategia de deducción de daño', es decir el uso dual -combinando tabaco y vapeo -- para reducir el consumo del primero.

   Al respecto, desde la CNPT señalan que "no existen estudios suficiente para afirmar que sirven para dejar de fumar"; además de que consideran que supone "una amenaza para la prevención y el control del tabaquismo en España", significa "una vuelta atrás" y supone "perpetuar la presencia social del tabaco".

   Por todo ello, tal y como señala, esta semana la CNPT y la OMC, y otras 37 sociedades médicas, han remitido al Senado una propuesta de regulación de los cigarrillos electrónicos en la que defienden "ser serios" con este tema, para que su regulación se equipare a la de los cigarrillos convencionales en los espacios de utilización, en la promoción y publicidad y en la fiscalidad, teniendo en cuenta que no deja de ser un producto que utiliza la nicotina.

   Estas han sido algunas de las conclusiones dentro de la V Jornada de Prevención y Control del Tabaquismo celebradas este viernes, donde además se han tratado las "artimañas" de la industria del tabaco, las cuales se asemejan, según Camarelles, a las que usan los "optimistas" defensores del uso del cigarrillo electrónico, que, casualmente, "normalmente son los que los venden porque son los que quieren hacer negocio".

   "Muchas empresas de tabaco están comprando empresas de cigarrillos electrónicos, y eso es significativo", apunta Camarelles, quien destaca que ante la proliferación del uso dual por parte de los fumadores éste puede ser un mercado abierto.

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