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Animales y seres humanos seleccionan y cultivan los microbios intestinales que les benefician

MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Los animales, incluyendo los seres humanos, seleccionan activamente los microbios intestinales que son sus mejores socios y los cultivan con secreciones nutritivas, según sugiere un nuevo estudio dirigido por la Universidad de Oxford (Reino Unido), publicado este martes en la revista 'Plos Biology'.

   El equipo de investigadores creó un modelo informático evolutivo de las interacciones entre los microbios intestinales y el revestimiento (la capa epitelial de la célula huésped) de la tripa animal, con lo que mostró que los microbios beneficiosos que son de crecimiento lento se pierden rápidamente y tienen que ser ayudados por las secreciones de acogida, tales como nutrientes, que favorecen a los microbios beneficiosos sobre los dañinos.

   El trabajo también muestra que el coste de tal selectividad es baja: el anfitrión sólo tiene que utilizar una cantidad muy pequeña de secreciones para retener los microbios beneficiosos que de otro modo se habrían perdido. "Sabemos que muchos microbios intestinales son muy beneficiosos para nosotros, que nos protegen de los agentes patógenos y ayudan con la digestión, pero ha sido un misterio cómo evoluciona y se mantiene una relación de beneficio mutuo", dijo el profesor Kevin Foster, del Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford y autor del documento.

   Según este experto, esta investigación pone de relieve la importancia de las sustancias promotoras del crecimiento en nuestra capacidad para controlar los microbios que viven dentro de nosotros. "Esto demuestra que los nutrientes son más potentes cuando se liberan por la capa epitelial de la célula huésped que cuando vienen de los alimentos en el intestino y sugiere que el control de los microbios es más fácil de lo que se pensaba previamente", concreta Foster.

   Algo más gráfico, otro de los autores de la investigación, también del Departamento de Zoología de Oxford, el doctor Jonas Schulter, explica: "El interior de nuestro intestino es más bien como una zona de guerra, con toda clase de microbios batallando para sobrevivir y luchar por el territorio. El anfitrión sólo tiene que segregan una pequeña cantidad de sustancias que favorecen ligeramente que ganen el conflicto microbios beneficiosos".

   Las simulaciones del equipo investigador muestran que las células afectadas por la selección anfitriona epitelial es menos probable que se pierdan y en su lugar persisten por más tiempo, causando una "amplificación de la selectividad", por lo que cambios relativamente pequeños iniciados por el anfitrión (en este caso una cantidad muy pequeña de las secreciones de ciertos compuestos) pueden ser amplificados para producir un efecto a gran escala.

Europa Press Comunicados Salud