Publicado 01/09/2021 14:54CET

Unos dientes de leche sanos aseguran una buena salud bucodental en la adolescencia

Archivo - Dientes de leche, dientes de niño, boca de niño
Archivo - Dientes de leche, dientes de niño, boca de niño - CEDIDA / COMPROMISO Y SEGURIDAD DENTAL - Archivo

   MADRID, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -

   La responsable de innovación y calidad clínica de Sanitas, Manuela Escorial, ha destacado importancia de unos dientes de leche sanos para asegurar una buena salud bucodental en la adolescencia, recordando que juegan un papel fundamental en la colocación posterior de la dentadura.

   Y es que, la función de los dientes de leche es mantener el hueco en el que irán asentadas las muelas y dientes futuros, así como para el desarrollo del maxilar y la mandíbula, y permitir la correcta masticación del niño. De esta manera, si se caen o dañan antes de tiempo, puede provocar una mala colocación de la dentadura que conlleve mayores problemas a largo plazo.

   De hecho, la caída prematura de los dientes de leche es responsable, en muchos casos, del uso de ortodoncia correctiva en la adolescencia. Para cuidar de la salud bucodental de los niños es fundamental mantener una correcta higiene desde la salida de los primeros dientes. De lo contrario, pueden originarse problemas de gravedad.

   Según los últimos datos del 'Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2020', el 34 por ciento ha padecido caries, uno de los problemas dentales que más ha aumentado en niños en los últimos tiempos. "Es esencial enseñar a los niños a mantener una buena higiene bucodental desde edades tempranas. En este sentido, los padres juegan un papel fundamental, al ayudarles a interiorizar una rutina de cepillado, al menos dos veces al día, que les permitirá mantener una boca sana en su etapa adulta", ha dicho la experta.

   A la hora de asegurar una correcta higiene dental, se recomienda utilizar gasas mojadas en agua para limpiar las encías, mejillas y lengua y el paladar. Con la salida del primer diente, la limpieza debe realizarse dos veces al día, siendo especialmente importante el cepillado nocturno.

   A partir de los 12 meses, lo ideal es utilizar cepillos adaptados, más suaves y con la punta redondeada para que ellos mismos puedan aprender a utilizarlos. La pasta a utilizar debe contener 1.000 partes por millón de ión flúor y la cantidad, la equivalente a un grano de arroz.

   Asimismo, a partir de los 3 años la concentración de flúor no cambia, pero sí la cantidad a utilizar, que será la del tamaño equivalente a un guisante. A partir de los 6 años se debe utilizar una pasta con una concentración de flúor de 1.450 parte por millón.

   Además de mantener estos hábitos diarios en casa, la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP) recomienda acudir a la primera revisión al cumplir el primer año de vida, estableciendo citas anuales para evitar el desarrollo de enfermedades.

   Sin embargo, según las cifras del Estudio de Salud Bucodental de Sanitas 2020, la media de edad con la que los padres llevan por primera vez a su hijo al odontólogo supera los cuatro años de edad.

   "Llevar a los niños al dentista es tan importante como llevarlos al pediatra. No hay que olvidar que la salud bucodental está estrechamente relacionada a la salud general y, un problema en los dientes puede tener consecuencias más graves a nivel general si no se diagnostica y se trata a tiempo", ha zanjado la doctora.

Contador

Para leer más