Un virus común en la primera infancia, relacionado con enfermedad celiaca en niños susceptibles

Bebé comiendo con las manos
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Publicado 14/02/2019 7:44:34CET

MADRID, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un virus, un enterovirus intestinal común, en la infancia temprana puede ser un desencadenante de la enfermedad celiaca posterior en niños con un mayor riesgo genético de la enfermedad, según revela un pequeño estudio publicado en 'The BMJ'. Sin embargo, el adenovirus, otro virus común, no se relacionó con un riesgo de enfermedad celiaca posterior.

Los hallazgos preliminares añaden nueva información sobre el papel de las infecciones virales como una posible causa subyacente de la enfermedad celiaca, dicen los investigadores. La enfermedad celiaca es una patología digestiva común causada por una reacción adversa al gluten, una proteína dietética que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno. Se cree que se desarrolla a partir de una combinación de factores genéticos y ambientales.

Estudios previos sugieren que las infecciones estomacales e intestinales, que son comunes en la infancia, desempeñan un papel en el desarrollo de la enfermedad celiaca, pero no se han hecho conclusiones firmes. Por lo tanto, los autores probaron si las infecciones por enterovirus y adenovirus, antes del desarrollo de anticuerpos contra la enfermedad celiaca, eran más comunes en los niños que luego fueron diagnosticados con enfermedad celiaca, en comparación con los que no lo fueron.

Entre 2001 y 2007, reclutaron a 220 niños noruegos portadores de la composición genética de HLA DQ2 y DQ8. La gran mayoría de los pacientes con enfermedad celiaca tienen al menos uno de ellos, lo que conlleva mayor riesgo de enfermedad celiaca y diabetes tipo 1. Los científicos recolectaron muestras de heces de niños de 3 a 36 meses para detectar los virus, y se analizaron muestras de sangre para detectar anticuerpos contra la enfermedad celiaca a los 3, 6, 9 y 12 meses, y luego cada año hasta 2016.

Después de un promedio de casi 10 años, se diagnosticó enfermedad celiaca en 25 niños. Cada niño fue emparejado con dos controles sanos. Los autores detectaron enterovirus en 370 (17 por ciento) de 2.135 muestras de heces, con 73 niños que tenían al menos una muestra positiva. Y fue significativamente más frecuente en las muestras recolectadas antes del desarrollo de anticuerpos contra la enfermedad celiaca en los casos que en los controles: 84 de 429 (20 por ciento) en los casos y 129 de 855 (15 por ciento) en los controles.

LA INFECCIÓN, DESENCADENANTE DE LA CELIAQUÍA

Hubo una asociación significativa entre la exposición al enterovirus y el riesgo posterior de desarrollar enfermedad celiaca, pero el adenovirus no estaba vinculado con el desarrollo de la enfermedad. Las infecciones por enterovirus detectadas después de que se introdujo el gluten en la dieta del niño se relacionaron con la enfermedad celiaca, mientras que las anteriores o en el momento de la introducción no, lo que sugiere que la infección en sí fue el desencadenante.

Se trata de un estudio observacional, por lo que no se pueden establecer conclusiones firmes sobre la causa y los científicos no pueden descartar la posibilidad de que otros factores no medidos puedan haber influido en los resultados. Además, el número de niños con enfermedad celiaca fue limitado y los hallazgos pueden no generalizarse a perfiles genéticos más amplios.

Pero los autores señalan que este es el primer estudio de este tipo que explora el vínculo entre los virus en la infancia y luego la enfermedad celiaca. Y la composición del gen HLA-DQ2 o HLA-DQ8 representa a casi todas las personas "genéticamente susceptibles", por lo que creen que es probable que sus hallazgos se apliquen a una gran proporción de las personas con enfermedad celiaca.

Dado que casi el 40 por ciento de la población es genéticamente propensa a la enfermedad celiaca, los autores resaltan el "problema principal" de identificar los desencadenantes ambientales. Sugieren que identificar virus específicos como desencadenantes puede justificar estrategias preventivas. "Si se confirma que el enterovirus es un factor desencadenante, la vacunación podría reducir el riesgo de desarrollo de enfermedad celiaca", concluyen.