Sepa y SEEDO presentan un decálogo de recomendaciones sobre dieta y salud bucal

Archivo - Imagen de archivo de una mujer cuidando sus dientes con seda dental.
Archivo - Imagen de archivo de una mujer cuidando sus dientes con seda dental. - VESNAANDJIC/ ISTOCK - Archivo
Publicado: viernes, 31 mayo 2024 18:58

Los expertos recuerdan que la salud empieza por la boca

MADRID, 31 May. (EUROPA PRESS) -

Un informe elaborado por expertos de la Sociedad Española de Periodoncia (Sepa), en colaboración con la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), expone la estrecha relación que existe entre la dieta y la salud bucal y aporta un decálogo de recomendaciones esenciales para ayudar a mantener o mejorar la salud de la boca y la de todo el organismo.

"Con este documento damos un paso más en el compromiso permanente del equipo de salud bucal con la promoción de la salud bucal y general de la población", ha indicado el presidente de la Sociedad Española de Periodoncia y Fundación SEPA, José Nart, quien ha subrayado que "el equipo de salud dental debe incluir consejos dietéticos básicos a todos los pacientes, recomendando aumentar la ingesta de aceites de pescado, fibra, fruta y verdura y de reducir los niveles de azúcares refinados. Esto beneficia la salud general y salud periodontal".

El trabajo, revisado por el Grupo de Trabajo 'Diabetes y Periodontitis de la Sociedad Española de Diabetes y la Sociedad Española de Periodoncia', ha sido elaborado por un equipo de expertos multidisciplinar, incluyendo a periodoncistas, endocrinólogos y especialistas en obesidad.

"La evidencia científica de la relación entre dieta y salud periodontal es cada vez mayor, por lo que estas sencillas recomendaciones creemos que pueden ayudar tanto a los pacientes como a los equipos profesionales de la salud bucal", ha destacado la periodoncista y coordinadora de este informe, Cristina Serrano.

Según añade, "dentistas e higienistas tienen la oportunidad de influir de forma muy positiva en la reducción y eliminación de hábitos claramente perjudiciales para la salud".

MEDIDAS BÁSICAS

El estudio aconseja adoptar una serie de medidas básicas en cuanto a la alimentación, muchas de ellas ya conocidas pero que son sintetizadas, argumentadas científicamente y explicadas de forma sencilla por los autores del informe.

Entre ellas, recomienda limitar los azúcares libres en la dieta al 5-10 por ciento de la ingesta total de energía; evitar las bebidas azucaradas; limitar las grasas saturadas; aumentar el consumo de alimentos ricos en grasas mono y poli-insaturadas omega-3; consumir alimentos ricos en vitamina C.; mantener niveles adecuados de vitamina D con la ingesta de pescado azul y huevos; comer fruta y verdura a diario, de todos los colores, fuente de antioxidantes; eliminar el tabaco y el alcohol; beber más agua; y seguir una dieta de alta calidad, como la dieta mediterránea o la atlántica.

OBESIDAD Y SALUD DE LAS ENCÍAS: EL VÍNCULO INFLAMATORIO

Según los expertos, hay evidencias crecientes que demuestran como la obesidad es un factor de riesgo para la enfermedad periodontal, con la inflamación como punto de intersección entre ambas patologías.

"Existe, por tanto, una necesidad real de que tanto los profesionales de la salud expertos en obesidad como los expertos en Periodoncia conozcan la relación entre obesidad y periodontitis para poder concienciar a la población y ofrecer la atención más adecuada a las personas que viven con estas enfermedades", aconseja María del Mar Malagón, presidenta de la Sociedad Española de Obesidad, quien califica de "fundamental la colaboración entre Sepa y SEEDO para facilitar que los profesionales conozcan las complejidades de la obesidad y transmitan a los pacientes la importancia de mantener un peso saludable y una buena higiene bucal y, viceversa, que los profesionales médicos integren la periodontitis como una comorbilidad potencial de la obesidad y contribuyan a la prevención de esta enfermedad".

La periodontitis, al igual que otras enfermedades inflamatorias crónicas como la obesidad, la diabetes, el cáncer o las enfermedades cardiovasculares, está condicionada por una serie de factores e indicadores de riesgo. Uno de estos indicadores es la alimentación. "Cada vez tenemos más información sobre los beneficios y perjuicios de la dieta y sobre cómo contribuyen a activar o reducir la inflamación", aclara Serrano.

El exceso de productos proinflamatorios en la dieta, como los azúcares refinados o las grasas saturadas, está relacionado con la inflamación local y sistémica. Sin embargo, una dieta baja en estas sustancias, y rica en alimentos con ácidos grasos omega-3, vitamina C y D y micronutrientes derivados de fruta y verdura, contribuye a reducir la inflamación.

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