Actualizado 09/02/2021 12:15 CET

La sensibilidad al sabor dulce predice la pérdida de peso debido a la cirugía

Obesidad. BásculA. Peso, Sobrepeso
Obesidad. BásculA. Peso, Sobrepeso - IMEO - Archivo

MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un estudio liderado por científicos del Centro Champalimaud para lo Desconocido, en Lisboa, concluye que la cirugía bariátrica para tratar la obesidad severa mediante la reconfiguración del tracto gastrointestinal conduce a una mayor pérdida de peso en pacientes que, antes de la cirugía, tenía una mayor percepción del sabor dulce, según publican en el 'American Journal of Clinical Nutrition'.

Aunque la cirugía bariátrica es el tratamiento más eficaz para la obesidad grave, el resultado del procedimiento en términos de pérdida de peso varía significativamente de un paciente a otro. Por lo tanto, comprender por qué algunos pacientes se benefician más que otros de la técnica puede ser primordial para estimar qué esperar de la cirugía para un paciente determinado y, en última instancia, para decidir si realizarla en ese paciente.

Una combinación de factores puede estar en juego para inducir la pérdida de peso posquirúrgica. Es cierto que la cirugía induce una disminución en el consumo de alimentos, pero los mecanismos biológicos subyacentes a este cambio de comportamiento siguen sin estar claros. Por ejemplo, la cirugía puede conducir a cambios en la experiencia de recompensa puramente sensorial derivada de probar alimentos dulces y ricos en calorías.

Por otro lado, también podría ser el resultado de cambios a nivel psicológico, donde la recompensa derivada de ingerir este tipo de alimentos está ligada a la activación de centros de recompensa en el propio cerebro. Esta susceptibilidad a los estímulos alimentarios presentes en el entorno se ha denominado "hambre hedónica".

"Según nuestra hipótesis --escriben los autores--, las principales variables independientes que se probaron fueron las puntuaciones medias de intensidad y agrado sobre la dulzura, así como las puntuaciones de hambre hedónica y comportamiento de alimentación similar a la adicción".

Y lo que se preguntaron en el nuevo estudio fue si es posible predecir la magnitud de la pérdida de peso posoperatoria realizando, antes de la cirugía, medidas tanto sensoriales como psicológicas de la recompensa alimentaria.

"El objetivo principal del estudio fue comprender si estas mediciones prequirúrgicas predecían la cantidad de peso perdido aproximadamente un año después de la cirugía", dice el coautor principal Albino Oliveira-Maia, jefe de la Unidad de Neuropsiquiatría en el Centro Champalimaud para la Desconocido.

En un gran grupo de pacientes con obesidad, reclutados en varios hospitales portugueses (el Hospital Espírito Santo, en Évora; el Hospital São Bernardo, en Setúbal, y el Hospital Universitario São João. en Oporto), se recopilaron medidas de recompensa alimentaria antes de Cirugía de adelgazamiento, añade Oliveira-Maia. Estas medidas eran tanto psicológicas como sensoriales, y también se repitieron después de la cirugía.

"Las mediciones de la recompensa alimentaria se realizaron tanto a través de cuestionarios como evaluaciones sensoriales del gusto, incluyendo la intensidad y el agrado de la sacarosa experimentado por los pacientes, quienes luego fueron seguidos durante más de un año después de la cirugía --explica Gabriela Ribeiro, primera autora del estudio--. Para el control, evaluamos, en paralelo, a los pacientes que aún estaban en lista de espera de cirugía y, por lo tanto, recibieron tratamiento no quirúrgico".

Los datos se recopilaron entre noviembre de 2012 y junio de 2017. En el grupo de control, 50 pacientes completaron una única visita de seguimiento de dos a 18 meses después de la visita inicial, mientras que en el grupo quirúrgico se evaluaron 96 pacientes al inicio (3 a 6 meses) y / o seguimientos tardíos (11 a 18 meses) después de la cirugía.

Los científicos encontraron que tanto la intensidad dulce como el hambre hedónica (susceptibilidad a los estímulos alimentarios) predijeron la cantidad de peso perdido aproximadamente un año después de la cirugía. "Dado que nuestra principal hipótesis era que la variabilidad en la conducta alimentaria relacionada con la recompensa predeciría la pérdida de peso después de la cirugía, nuestros resultados corroboraron nuestra hipótesis", dice Ribeiro.

Pero descubrieron tres sorpresas en estos nuevos resultados. Primero, las asociaciones entre cada tipo de medición y la cantidad de peso perdido ocurrieron en direcciones opuestas. En otras palabras, para los pacientes con niveles más altos de hambre hedónica, la cirugía fue menos efectiva, mientras que para los pacientes con niveles más altos de sensibilidad sensorial a la recompensa de la comida, la cirugía fue más efectiva.

"Fue sorprendente descubrir que dos medidas diferentes de recompensa alimentaria, en este caso, el hambre hedónica y la percepción del sabor del dulzor, predecían los resultados de la cirugía bariátrica de manera opuesta", admite Ribeiro.

"En segundo lugar, aunque tanto el hambre hedónica como la percepción del sabor dulce predijeron la pérdida de peso, solo los cambios en la percepción de la intensidad del sabor dulce se asociaron con la magnitud de la pérdida de peso, pero no el agrado del sabor dulce (que los científicos también midieron). Esto también es novedoso y sorprendente", resalta.

Finalmente, si bien los cambios en el hambre hedónica después de la cirugía no se asociaron con la cantidad de peso perdido, los pacientes que experimentaron una mayor pérdida de peso después de la cirugía también fueron aquellos para quienes se identificaron mayores reducciones en la percepción de la intensidad dulce.

Según los autores del estudio, el hallazgo de que una mayor percepción de la intensidad dulce es un predictor de una mayor pérdida de peso después de la cirugía bariátrica, junto con el descubrimiento de que las disminuciones en este dominio sensorial también se asociaron con una mayor pérdida de peso "sugiere que la percepción de la intensidad dulce puede reflejar los mecanismos biológicos a través de los cuales la cirugía bariátrica es eficaz".

"Una mejor comprensión de estos mecanismos podría tener implicaciones en términos de mejora de los resultados bariátricos, por ejemplo, a través de una selección personalizada de pacientes, así como para el desarrollo de nuevas opciones terapéuticas para pacientes con obesidad, con el objetivo de apuntar a esos mecanismos", concluye Ribeiro.