Actualizado 01/06/2021 11:32 CET

La dieta DASH no solo beneficia a tu presión arterial

Archivo - Comida sanda, dieta Dash.
Archivo - Comida sanda, dieta Dash. - TBRALNINA/ISTOCK - Archivo

MADRID, 31 May. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Centro Médico Beth Israel Deaconess (BIDMC), en Estados Unidos, han examinado tres biomarcadores cardiovasculares, que son indicadores medibles de la salud cardiovascular en la sangre, para determinar si la dieta influye directamente en la salud cardíaca y han comprobado que la dieta para reducir la presión arterial también mejora otros factores de la salud cardíaca.

Analizando muestras de sangre de participantes en ensayos clínicos que seguían regímenes dietéticos estrictos, el equipo demostró que una dieta de probada eficacia para reducir la presión arterial elevada, conocida como dieta DASH, reduce la inflamación. Los resultados, publicados en la revista 'Journal of the American College of Cardiology', también demostraron que la dieta DASH, sola o junto con una dieta baja en sodio, reduce las lesiones y el esfuerzo del corazón.

"Nuestro estudio representa una de las pruebas más sólidas de que la dieta influye directamente en el daño cardíaco, y nuestros hallazgos muestran que las intervenciones dietéticas pueden mejorar los factores de riesgo cardiovascular en un período de tiempo relativamente corto", destaca el primer autor y correspondiente, Stephen Juraschek, profesor asistente de medicina en el BIDMC y la Escuela de Medicina de Harvard (HMS).

Según resalta, "los datos refuerzan la importancia de un estilo de vida que incluya una dieta DASH reducida en sodio y rica en frutas, verduras y cereales integrales para minimizar el daño cardíaco a lo largo del tiempo".

Se ha demostrado que la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension por sus siglas en inglés), reduce la presión arterial. Hace hincapié en el consumo de frutas, verduras, productos lácteos bajos en grasa, cereales integrales, aves de corral, pescado y frutos secos, al tiempo que limita las grasas saturadas, la grasa total, el colesterol, la carne roja, los dulces y las bebidas con azúcar.

Desarrollada en la década de los 90 con el objetivo específico de reducir la presión arterial, esta dieta tan estudiada también ha demostrado prevenir el cáncer, la osteoporosis, la diabetes, el infarto, el ictus y las enfermedades cardiovasculares.

El estudio actual se basa en dos análisis recientes en los que Juraschek y sus colegas descubrieron que la dieta DASH reducía los marcadores de lesión cardíaca, tensión e inflamación. Sin embargo, estos estudios anteriores no examinaron específicamente los efectos de la reducción de sodio, sola o combinada con un programa dietético estilo DASH, sobre la salud cardiovascular.

En el análisis actual del equipo, Juraschek y sus colegas, incluido el autor principal, Kenneth J. Mukamal, profesor asociado de medicina en el BIDMC y el HMS, analizaron muestras almacenadas del estudio DASH-Sodio, realizado en cuatro centros médicos de Estados Unidos entre 1997 y 1999.

En ese estudio anterior, los investigadores inscribieron a 412 participantes con presión arterial elevada y los asignaron aleatoriamente a la dieta DASH o a una dieta de control diseñada para reflejar una dieta típica estadounidense.

Dentro de esos dos grupos, cada participante fue asignado a uno de los tres niveles de sodio (bajo, medio o alto) durante cuatro semanas. En un estudio de alimentación controlada, se proporcionaron todas las comidas y tentempiés a los participantes, que realizaron una comida principal al día bajo observación y consumieron el resto fuera de la dieta.

Juraschek y su equipo analizaron las muestras almacenadas de este estudio en busca de tres biomarcadores, o sustancias medibles en la sangre que han demostrado predecir eventos cardiovasculares en adultos sin enfermedad cardiovascular conocida.

Los biomarcadores, que son proteínas conocidas como troponina I cardíaca de alta sensibilidad (hs-cTnI), péptido pro-naturético cerebral N-terminal (NT-proBNP) y proteína C-reactiva de alta sensibilidad (hs-CRP), están relacionados con tres vías distintas de daño cardíaco subclínico: lesión, estrés e inflamación, respectivamente.

El análisis reveló que, entre los participantes en el ensayo que seguían la dieta DASH, los biomarcadores relacionados con el daño cardíaco y la inflamación disminuían en un 18% y un 13% respectivamente. Los participantes que combinaron la dieta DASH con un impacto reducido de sodio experimentaron las mayores reducciones en los biomarcadores de daño y estrés --20 por ciento y 23 por ciento, respectivamente-- mientras que la inflamación no tuvo un impacto significativo.

Mientras que la dieta DASH por sí sola no redujo el biomarcador del estrés, los biomarcadores del estrés disminuyeron en un 19 por ciento en los participantes del estudio que consumieron dietas bajas en sodio, tanto si seguían la dieta DASH como la dieta de control. Sin embargo, la reducción del sodio por sí sola no tuvo un impacto beneficioso en la lesión cardíaca o la inflamación.

"Utilizamos marcadores altamente sensibles de la enfermedad cardiovascular subclínica para mostrar cómo dos estrategias dietéticas pueden mejorar distintos mecanismos de lesión cardíaca subclínica en un período de tiempo relativamente corto, lo que sugiere que las mejoras en los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular observadas a partir de una dieta DASH reducida en sodio también pueden reducir el daño cardíaco concurrente", explica Juraschek.

El investigador asegura que este estudio "tiene importantes implicaciones clínicas, y estos hallazgos deberían reforzar la decisión pública de promover el patrón dietético DASH y reducir la ingesta de sodio en el mundo".