Detecta los puntos débiles en la alimentación de tu hijo

Niña comiendo pequeña, verdura y pasta
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Publicado 10/09/2018 8:11:44CET

   MADRID, 10 Sep. (EDIZIONES) -

   La obesidad infantil y juvenil es uno de los problemas más graves de salud del siglo XXI. En algunas regiones de España, más del 45% de los niños entre 6 y 9 años pesa más de lo que es normal para su edad. Si no queremos que nuestros hijos hereden una sociedad enferma no hay más que cuestionar la alimentación que siguen ahora.

   "De hecho, muchos de los alimentos que forman hoy día parte de nuestra dieta son totalmente prescindibles, y muchos de ellos están dirigidos al público infantil", señala a Infosalus la endocrino y experta en Nutrición, Paloma Gil, quien sostiene que, lejos de la idea que nos vende la industria de la alimentación, "gran parte de los que comen nuestros hijos no es bueno para ellos y, ni mucho menos necesario".

   Según subraya, el exceso de azúcar y de sal, y una ingesta pobre de verduras y de frutas son los puntos débiles habituales en la alimentación infantil actual. "Sólo un vaso de leche con cacao (azucarado), un yogur y un tentempié dulce ya sobrepasan la cantidad diaria de azúcar recomendada. Eso sin contar la que se encuentra en alimentos de los que ni siquiera se sospecha", añade, coincidiendo con la publicación de 'Los niños sí comen verdura' (Libros Cúpula).

   Además, llama la atención sobre el consumo de sal recomendado en niños: menos de una cucharadita de té al día, o 5 gramos, teniendo en cuenta además que muchos alimentos llevan sodio entre sus nutrientes y que otros precocinados, los fiambres o la comida rápida ya exceden dicha cantidad. Tampoco, según alerta Gil, cumplen con las 5 raciones de fruta y verdura al día.

   "Es fundamental que un niño coma bien desde pequeño para su desarrollo tanto físico como mental. Hay muchos estudios que demuestran que un niño alimentado tendrá menos enfermedades presentes y futuras, y además influye en su coeficiente intelectual, hace que esa formación sea más adecuada. Un niño educado en buena dieta lo más probable es que coma bien el resto de su vida, ya que en la infancia se educa su paladar", destaca la experta en una entrevista con Infosalus.

   A su juicio, es también muy importante que el niño coma lo que necesita y no lo que quiere. "Es fundamental para su salud y para educarle el gusto. Un niño bien alimentado crece mejor y más sano, y en el futuro tendrá menos probabilidad de desarrollar enfermedades", insiste la especialista en nutrición.

   Además, precisa que una alimentación sana en un niño es independiente del peso, "no se habla de exceso de kilos si no de calidad de la comida". "Aquí no hay equivocación, cualquier alimento que nos dé la naturaleza está indicado para un niño, y sin embargo los productos que se venden para los niños no son buenos para ellos, están hechos para que les gusten pero no para que les alimenten", advierte Gil.

QUÉ ES ALIMENTACIÓN EQUILIBRADA EN UN MENOR

   La endocrino resalta en este sentido que siempre es el pediatra el que debe guiar la alimentación que deben seguir los más pequeños. "En general los niños en España no presentan déficit de proteína porque todos comen más de la que necesitan. Es verdad que hay que intentar comer más pescado y huevo que carne", avisa.

   El mayor problema con los niños, según reitera, es que toman pocos vegetales, comen poca fruta, poca verdura; y el siguiente problema es que toman demasiada azúcar y grasas poco saludables, que pueden afectar a su desarrollo cerebral, como pueden ser las grasas trans o las vegetales distintas del aceite de oliva o del de girasol.

   "Lo fundamental en un niño es que coma más vegetales y menos productos ultraprocesados, donde hay exceso de azúcar y grasa mala, que ningún alimento natural los tiene. Sería aconsejable cumplir 5 raciones diarias tanto de fruta como de verdura, es una buena forma de aumentar las calorías que ingiere un niño y además de aportarle calorías, minerales, vitaminas, azúcares buenos, y fibra; son todo ventajas", sostiene Gil.

   Asimismo, la doctora, y madre de 4 hijos, cree que uno de los mejores consejos a la hora de enseñar a nuestros hijos a comer es que la comida familiar sea igual para todos, aparte de que el momento de la comida sea agradable para todos.

   "El niño debe entender que lo que se le ofrece es lo que hay ese día para comer, pero deberá probarlo y seguir con el resto de los platos. No hay que obligarle a que se lo acabe, ni amenazar con premios o con castigos, sino que día a día el niño tiene que ver que la comida que hay en su casa es la comida que hay para todos porque es lo que más les conviene. No preparar otro plato. Al menos intentar que lo pruebe, aunque no se coma toda la ración", considera la especialista.

   Finalmente, Gil se muestra contraria al comentario popular de un niño pequeño cuanto más gordito esté más sano será. "Lo importante es que un niño esté sano, pero para ello el pediatra le indicará si está en su percentil adecuado. Más importante que el peso del niño es lo que éste coma. Es difícil que un niño esté gordo por comer platos de lentejas", concluye la endocrino y experta en nutrición.