Publicado 09/03/2021 12:55CET

Los beneficios de la dieta mediterránea se contagian en el entorno de las personas que la siguen

Archivo - Hombre prepara comida en casa. Nutrición, dieta mediterranea.
Archivo - Hombre prepara comida en casa. Nutrición, dieta mediterranea. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / HALFPOINT - Archivo

   MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Los beneficios de la dieta mediterránea se contagian en el entorno de las personas que la siguen, según ha demostrado un equipo de médicos del Hospital del Mar y de investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM-Hospital del Mar) y del CIBEROBN, en colaboración con el IDIAPJGol, el Institut d'Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV), el IDIBELL, el IDIBAPS y el Hospital Universitari Sant Joan de Reus.

   El trabajo, publicado en el 'International Journal of Obesity', ha analizado durante dos años datos de 148 familiares de pacientes incluidos en el programa de pérdida de peso y de hábitos de vida 'PREDIMED-Plus'. En concreto, se ha estudiado si estas personas también obtenían un beneficio indirecto del programa, ya que no estaban incluidas y no recibían ninguna intervención directa.

   La intervención 'PREDIMED-Plus' consiste en un estudio multicéntrico en el cual, un grupo de pacientes sigue una intervención intensiva de reducción de peso basada en la dieta Mediterránea y un programa de promoción de la actividad física.

   De esta forma, los investigadores observaron que los familiares (tres de cada cuatro eran la pareja del paciente y el resto, hijos, padres, hermanos o tenían algún otro grado de parentesco), perdieron de media 1,25 kg de peso durante el primer año de la intervención, en comparación con los familiares de los pacientes del grupo de control (aquellos que no seguían la intervención intensiva propuesta por el programa). Cifra que ya rozaba los 4 kg en el segundo año.

    Estos datos eran mejores en los casos en los cuales el familiar comía con el paciente y, sobre todo, cuando era el paciente quien cocinaba. Además, la intervención dirigida a conseguir una pérdida de peso mediante la adscripción a la dieta mediterránea en personas con obesidad y alto riesgo cardiovascular, obtuvo efectos más allá de la pérdida de peso en el paciente, y se extendió a su entorno familiar.

   "Se produjo un efecto contagio, en este contexto, afortunadamente un contagio beneficioso, de pérdida de peso y mejora de los hábitos dietéticos. Entre las múltiples intervenciones dietéticas posibles para perder peso, la que se basa en dieta mediterránea por concepto es más compartible y "contagiosa" en un entorno familiar", ha detallado el investigador principal del proyecto, jefe de sección del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital del Mar e investigador CIBEROBN, Albert Goday.

   Los buenos resultados se explican, según la última firmante del trabajo e investigadora del Grupo de investigación en Riesgo cardiovascular y nutrición del IMIM-Hospital del Mar y del CIBEROBN, Olga Castañer, por una mejora de la dieta, ya que no se observa el mismo efecto contagio por lo que respecta a la actividad física entre los pacientes y sus familiares.

   Los familiares también mostraron un incremento de la adherencia a la dieta Mediterránea, según un cuestionario que valora el seguimiento de los patrones dietéticos de esta dieta. Pero no pasaba lo mismo en relación con la actividad física. "A la pérdida de peso, hay que añadir una mayor adherencia a la dieta Mediterránea, que tiene beneficios intrínsecos para la salud, como la protección contra riesgos cardiovasculares y neurodegenerativos", ha añadido Castañer.

   Finalmente, el estudio también ha analizado los resultados del programa 'PREDIMED-Plus' en 117 pacientes. En comparación con los participantes del grupo de control, perdieron 5,10 kilogramos en el primer año de intervención y 6,79 kilogramos en el segundo. También incrementaron de forma significativa sus niveles de actividad física, así como su adherencia a la dieta Mediterránea.