Alerta alimentaria: ¿Cómo diferenciar los bulos de las intoxicaciones reales?

Publicado 22/08/2019 14:11:07CET
Si llega solo por redes sociales, no hay peligro
Si llega solo por redes sociales, no hay peligro - CEDIDA / AIES - Archivo

   MADRID, 22 Ago. (EUROPA PRESS) -

   La difusión solo a través redes sociales, la descontextualización de noticias y los mensajes alarmistas son algunas de las claves que demuestran que se trata de un bulo, según ha señalado IMF Business School.

   Cada vez es más común recibir en el móvil o ver en redes sociales cadenas de mensajes alertando sobre supuestas contaminaciones de alimentos. Sin embargo, muchas de las alertas que se reciben no son reales: en España tan solo se han registrado 15 alertas alimentarias reales en los últimos 3 años, según los registros de la Agencia

   Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

   Estas alertas aumentan especialmente en verano al igual que lo hacen las intoxicaciones alimentarias, tal y como afirma la Food Safety and Inspection Service (FSIS) de EEUU. Un incremento que según los expertos se debe a dos motivos fundamentales. Por un lado, las bacterias crecen más rápidamente con temperaturas entre 30ºC y 45ºC. Y por otro, en los meses estivales es más común cocinar y comer fuera de casa (barbacoas, picnic) sin contar con una temperatura y refrigeración adecuada de los alimentos o agua corriente para el lavado de los utensilios.

   Coincidiendo con el reciente episodio de intoxicación por listeriosis en productos de carne mechada detectados en varias localizaciones de España, IMF Business School señala 3 claves para que los consumidores sepan diferenciar los bulos y 'fake news' sobre alimentos tan abundantes en Internet de las alertas alimentarias reales a tener en cuenta:

   - Si llega solo por redes sociales, no hay peligro. Poniendo como ejemplo el caso de listeriosis detectado en varios puntos del país, el Ministerio de Sanidad fue el organismo encargado de confirmar y decretar la alerta sanitaria por este brote. No se puede decir lo mismo de muchas otras supuestas alertas, en las que los principales medios de difusión suelen ser Facebook y Whatsapp. Si un producto es realmente dañino para la salud y es retirado del mercado, los consumidores se enterarán antes por organismos oficiales y medios de comunicación que por sus redes sociales.

   - Huir de lo llamativo y alarmista. Se debe desconfiar de los titulares con mayúsculas, signos de exclamación, exageración y

   llamadas al reenvío, pues su objetivo es causar alarmismo y llamar a la difusión masiva. Esta fórmula suele repetirse en las supuestas alertas alimentarias difundidas a través de Internet.

   - Buscar el origen de la noticia. A menudo las falsas alertas se tratan de noticias que han sido sacadas de contexto Un ejemplo de ello se dio con la difusión en 2017 de varias noticias descontextualizadas sobre el supuesto 'aceite de oliva lampante tóxico', todas ellas basadas en un estudio de la OCU del 2012 en el que solo se advertía de que algunos aceites no cumplían con la normativa. Para evitar estas 'medias verdades', es fundamental contextualizar la fecha de la noticia y acudir a la fuente de origen, en vez de confiar en la veracidad de la información recibida a través de las redes sociales.