Actualizado 20/06/2018 6:44:40 +00:00 CET

Alergia al huevo en niños, cuándo y cómo se debe introducir en su dieta

Huevo, alergia
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ONAIRJIW

   MADRID, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Una de las dudas que suele rondar en la dieta de los más pequeños es cuándo se introduce el huevo porque, muchas veces, cada pediatra te indica una cosa. Se trata de un alimento de frecuente consumo y es importante para la alimentación del menor por su importante fuente proteica y de vitaminas del complejo B.

   No obstante, siempre hay que tener mucho cuidado puesto que es uno de los alimentos que suele provocar mayores reacciones alérgicas en los dos primeros años de vida. Eso sí, la Asociación Española de Pediatría (AEP) asegura que en los niños alérgicos al huevo se comprueba que aumenta la tolerancia a medida que aumentan los años de seguimiento, aunque hay algunos niños que no lo consiguen.

En la alergia al huevo, como en general en la alergia en los primeros anos de la vida, hay un predominio de varones sobre mujeres, indica la AEP, a la vez que precisa que tanto la clara como la yema pueden ser alergenicas, aunque la primera, por su mayor contenido proteico, es la fuente mas importante de sensibilizacion y de alergia.

   Entre los factores de riesgo para la alergia al huevo, igual que para el resto de alergias a alimentos, dice también que se encuentran los factores geneticos y los dependientes del alimento, como la edad de introduccion y la forma de introduccion –cocido o crudo–, asi como los factores ambientales.

   Estas reacciones ocurren generalmente con la primera toma de huevo, lo que indica una sensibilizacion previa que puede producirse por diversas vias: “Es posible la sensibilizacion intrauterina; la sensibilizacion a traves de la lactancia materna; la inhalatoria, ya que se ha demostrado la existencia de restos de alimentos en el polvo, entre ellos, particulas de huevo que podrian producir sensibilizacion; a traves de objetos contaminados con particulas de huevo, como chupetes, utensilios de cocina, o juguetes, entre otros”.

¿CÓMO INTRODUCIRLO?

   La AEP precisa que primero debe introducirse la yema cocida, que generalmente es bien tolerada, apareciendo las manifestaciones clinicas cuando se introduce la clara. “Algunos ninos toleran la clara cocida pero presentan los sintomas cuando se introducen preparaciones de huevo menos cocinadas (tortilla, revuelto) o huevo crudo (helados, merengues, mayonesa)”, precisa.

   En concreto, indica que el huevo hay que introducirlo en pequeñas cantidades, ya que puede producir alergia, e ir aumentando poco a poco. Aconsejan pasar de un cuarto a media yema, y luego ofrecer ya la yema entera, y posteriormente la clara, siempre cocida.

   Desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) recomiendan la introducción del huevo a partir de los 8-9 meses, y empezar con la yema cocida, añadiéndola a cualquiera de las papillas, y en sustitución de la carne o del pescado, o bien añadirla a las sopas de pasta o de arroz, un máximo de tres veces por semana. Una vez aceptada la yema aconseja introducir la clara, pero también cocida.

¿CÓMO IDENTIFICAR LA REACCIÓN?

   En las reacciones con huevo, como en el resto de las reacciones de hipersensibilidad inmediata, la AEP advierte de que los sintomas clinicos aparecen rapidamente tras la ingesta, el tiempo es inferior a las dos horas y muy frecuentemente tienen lugar en los primeros 30 minutos. Mientras que la resolucion del cuadro asegura que puede ser espontanea, o con tratamiento menor de 12 horas.

   Pero, ¿cómo adivinar que nuestro hijo es alérgico al huevo? La Asociación Española de Pediatría indica que el 95% de niños alérgicos al huevo tuvieron sintomas cutaneos (urticaria, angioedema, eritema o sindrome perioral), y en el 62% de estos fue la unica manifestacion.

   Por otro lado, el 28% de los casos presentaron vomitos; y el 21% tuvieron sintomas respiratorios de vias altas (rinitis); mientras que el 33% sufrieron sintomas cutaneos asociados a sintomas digestivos o respiratorios. “A veces son muy leves y ceden espontaneamente, pero en otras ocasiones pueden requerir tratamiento en el Servicio de Urgencias e incluso ingreso hospitalario”, alerta.

   Sobre el tratamiento, en primer lugar destaca que se debe optar por la dieta de evitación del huevo y de sus derivados, “el único tratamiento efectivo hasta el momento actual”. Aquí llama la atención sobre el hecho de que el huevo se puede emplear para la fabricación de muchos productos, como la repostería, las cremas, los helados y las golosinas, por ejemplo, de uso y gusto frecuente en menores.

   En segundo lugar, aconseja evitar el contacto y la inhalación, y debe indicarse a los familiares el lavado de manos tras la toma o manipulacion del huevo y utilizar para el nino utensilios de cocina propios, para evitar posibles contaminaciones, además de evitar los lugares donde se cocine huevo.

   “Algunos ninos presentan síntomas cuando se les dan la primera papilla de frutas, y despues se comprueba que no estan sensibilizados a ellas, sino que la reaccion ha sido debida a la preparacion de la papilla con batidoras o utensilios de cocina que habian sido utilizados previamente para manipular huevo”, advierte.

   Además, destaca que en el grupo de ninos sensibilizados al huevo sin ingesta previa y que reciben lactancia materna, la madre debe realizar una dieta exenta de huevo y derivados mientras dure la lactancia.

   Por otro lado, avisa de que hay medicamentos que contienen proteínas de huevo. Igualmente, advierte del hecho de que algunas vacunas que se administran a los ninos (triple virica, vacuna de la gripe y la de la fiebre amarilla) pueden contener alguna pequena cantidad de proteina de huevo.