¿Por qué los adolescentes tienen tanta hambre? Pautas para su dieta

Publicado 14/01/2019 8:34:31CET
Adolescentes comiendo
GETTY IMAGES / YINYANG

   MADRID, 14 Ene. (EDIZIONES) -

   Cuando hay adolescentes en la casa se nota porque se trata de una edad en la que se presenta un hambre voraz. El frigorífico pasa de estar lleno a cero en pocas horas. Aunque su dieta en general no debe diferir a la de los adultos, sí comerán más que un adulto porque son más activos que estos, y porque también están creciendo.

   Hoy en día es habitual que la pubertad empiece a partir de lo 8-9-10 años en las niñas y en los niños un poco más tarde. Ante todos los cambios físicos, sexuales, psicológicos que se experimentan en esta etapa es especialmente importante prestar atención a la alimentación, ya que aumentan las necesidades de nutrientes.

   "Sin el aporte adecuado de energía y de nutrientes se pueden producir alteraciones y trastornos de salud que es posible prevenir fácilmente con una alimentación sana, variada, equilibrada, y acompañada siempre de la práctica de ejercicio", defiende a Infosalus en una entrevista la dietista-nutricionista, Mónica Carreira.

   La coautora de 'Alimenta a tu familia de forma saludable' (Plataforma Editorial) advierte de las tendencias actuales en la alimentación de los jóvenes, con un consumo elevado de alcohol, de azúcares, así como de comida rápida. "Desde pequeños hay que trabajar por reconducir esos hábitos y que en casa siempre se coma de la mejor manera posible. Fuera de casa harán lo que quieran pero hay que intentar seguir potenciando una alimentación saludable para que fuera de casa coman lo mínimo posible lo que no toca", advierte la especialista y madre de adolescente.

   Según aconseja, ante ese aumento de apetito típico de la edad conviene instaurar buenos hábitos de alimentación, así como explicarles qué deben comer y cuántas comidas conviene que realicen a lo largo del día, para asegurar un aporte óptimo de nutrientes y de energía, sin excesos, pero también sin carencias, y haciendo hincapié en que no todo vale para saciar el hambre; algo que puede resultar especialmente difícil cuando vuelven de esperar y son incapaces de esperar a la cena, según aprecia.

   También Carreira destaca que hay que tener en cuenta que es difícil determinar una única dieta ideal para todos los adolescentes, ya que las necesidades reales de cada uno dependen de muchos factores como la edad, el sexo, la práctica de ejercicio, el esfuerzo intelectual, los cambios en la pubertad, o si se ha producido el estirón, por ejemplo.

   "Lo que está claro y ha de movernos como padres es tener en cuenta que una buena alimentación instaurada desde la infancia y la adolescencia ayudará a evitar el sobrepeso y la obesidad, un problema creciente que, debido a los malos hábitos alimentarios, la comida rápida y el sedentarismo, se ha convertido en la epidemia del siglo XXI", sostiene la dietista-nutricionista.

    Por ello precisa que una alimentación equilibrada en esta etapa debe contener macronutrientes y micronutrientes, así como aportar una cantidad de calorías mayor que en el resto de etapas de la vida, pudiendo alcanzar en un día normal las 3.000 calorías.

CÓMO DEBE SER LA DIETA SALUDABLE DEL ADOLESCENTE

   Una dieta saludable debe consistir, según precisa, en un buen desayuno, así como en el consumo de un abanico amplio de alimentos, que ingieran productos de todos los grupos, donde se favorezca el consumo de legumbres, pescados, cereales, ensaladas y verduras.

   Por otro lado, plantea moderar la ingesta de carnes, fomentando el consumo de aceite de oliva frente a otros aceites y grasas, como mantequillas y margarinas, y limitando el consumo de bollería para dejarlo como opción en situaciones muy puntuales, por su elevado contenido en azúcares y grasas saturadas, igual que los refrescos azucarados y de zumos de frutas envasados.

A su vez considera que en la adolescencia hay que aumentar el consumo de agua en comparación con otro tipo de bebidas como los refrescos, asegurarse un buen aporte de lácteos.

   "En el marco de una dieta saludable de este tipo pueden tener cabida aquellos alimentos que más les gustan, como la pizza, la pasta, las hamburguesas o las patatas fritas. Eso sí, si se las ofrecemos nosotros, que están cocinadas de manera casera y con ingredientes de calidad", apostilla la experta en nutrición.