400 brotes de enfermedades de procedencia alimentaria cada año en España

Publicado 17/07/2019 10:25:45CET
Evitar las intoxicaciones alimentarias en verano
Evitar las intoxicaciones alimentarias en verano - GETTY - Archivo

   MADRID, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Cada año se registran en España cerca de 400 brotes de enfermedades de procedencia alimentaria, lo que supone un media de uno o dos al día, debido en un 50 por ciento a intoxicaciones producidas dentro del hogar por la falta de prácticas adecuadas de higiene, manipulación y conservación, según ha advertido el microbiólogo clínico y miembro de la Asociación de Microbiología y Salud (AMYS), Miguel Gobernado.

   Se entiende por brote un incidente en el que dos o más personas presentan una misma enfermedad después de ingerir el mismo alimento o agua del mismo origen, y donde las pruebas epidemiológicas los implican como fuente de la enfermedad.

   La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que el origen de las enfermedades transmitidas por los alimentos (TA) se debe al consumo de productos específicos, a sustancias que se incorporan a los mismos, a su contaminación por el recipiente en el que se conserva y a su preparación o distribución.

   En este sentido, el doctor ha identificado dos procedencias de las TA: las de origen microbiano (bacterias, toxinas, virus, hongos, parásitos y protozoos); y las causadas por tóxicos de diversa naturaleza. "Además, la producción masiva de alimentos, los movimientos migratorios y la facilidad de transporte desde puntos lejanos de producción hasta el consumidor se han introducido nuevas variables epidemiológicas" de este tipo de enfermedades", ha dicho el doctor.

   Por su parte, la microbióloga clínica y miembro de la Asociación de Microbiología y Salud, María Santos, ha informado de que las TA dependen tanto del tipo de alimento y de los hábitos de consumo, como de su producción. Los alimentos más comunes asociados a los brotes de TA son los huevos, carnes (vaca, aves, cerdo), leche, verduras, frutas, verduras, moluscos y agua

   "Las enfermedades causadas por las TA son generalmente leves, moderadas y pasajeras. Sin embargo, algunas de estas requieren de un tratamiento específico. Por ello, es necesario tener en cuenta a niños y ancianos, el estado inmune de los afectados y enfermedades de base que puedan tener", han dicho los expertos, tras destacar la importancia de concienciar a "todos los niveles" y de promover y facilitar la adopción de medidas en pro de la seguridad de los alimentos.

PRINCIPALES AGENTES CAUSANTES DE TA

   Entre los agentes causantes de las TA más comunes se encuentran: 'norovirus', salmonella, 'listeria monocytogenes' y parásitos como 'giardialamblia', 'anisakis simplex', 'toxoplasma gondii', 'cryptosporidiumparvum' y 'cyclospora'.

   Asimismo, también existen determinados parásitos asociados a las TA cuya presencia se ha visto incrementada por los nuevos hábitos alimentarios, como el consumo de pescados o cefalópodos crudos o semicrudos. Por ejemplo, el sushi, sashimi, boquerones en vinagre, ahumados en frío, entre otros.

   En este sentido, y pese a los datos sobre el número de brotes de TA registrados al año, la Asociación de Microbiología y Salud ha recordado que España cuenta con una "buena seguridad alimentaria" y que, gracias a ello, los actuales sistemas de prevención y control garantizan un "buen grado de protección" al consumidor, por lo que ha señalado que los de brotes de infecciones graves son poco frecuentes.

   Y es que, según datos ofrecidos por el Centro Nacional de Alimentación (CN), la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (SEAN), y la Dirección General de Consumo del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, en 2018 se habrían realizado 576.736 inspecciones y auditorías, 113.501 análisis sobre productos de consumo y 177.229 controles de etiquetado y de información al consumidor en productos destinados a la venta.

   Por su parte, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria realizó una encuesta en abril de este año y de ella se extrae que un 36 por ciento de los ciudadanos españoles muestran interés en las enfermedades de procedencia alimentaria. En este sentido, a la hora de comprar alimentos, un 53 por ciento valora el riesgo de los mismos.