Publicado 19/04/2021 08:00CET

Cómo evitar infartos e ictus si eres paciente cardiaco

Archivo - Pareja andando por el campo.
Archivo - Pareja andando por el campo. - GILAXIA/ISTOCK - Archivo

MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

La presión arterial elevada, el colesterol alto y la diabetes aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. Sin embargo, un amplio estudio nuevo revela que, en las personas con estas afecciones, el aumento de los niveles de actividad se asocia a una menor probabilidad de sufrir eventos cardíacos y mortalidad. La investigación se presenta en ESC Preventive Cardiology 2021, un congreso científico en línea de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC).

La autora del estudio, la doctora Esmée Bakker, del Centro Médico de la Universidad de Radboud, en Nijmegen (Países Bajos), recuerda que "investigaciones anteriores demostraron que la mejora de la actividad física es beneficiosa para la salud. Sin embargo, esos estudios se realizaron en la población general --precisa--. En nuestro estudio, nos interesaba ver si había efectos similares en individuos con factores de riesgo cardiovascular, como presión arterial alta, colesterol alto y diabetes".

El estudio incluyó a 88.320 individuos del estudio de cohorte LifeLines. Los participantes se sometieron a un examen físico y completaron cuestionarios sobre su historial médico y su estilo de vida, incluido el ejercicio. Los cuestionarios se repitieron al cabo de unos cuatro años.

Los participantes en el estudio se dividieron en cinco grupos según los niveles de actividad al inicio y a los cuatro años: gran reducción, reducción moderada, sin cambios, mejora moderada y gran mejora. Se realizó un seguimiento de los participantes durante una media de siete años después de la primera evaluación para detectar la aparición de enfermedades cardiovasculares o la muerte.

Un total de 18.502 (21%) personas tenían presión arterial alta, colesterol alto y/o diabetes al inicio del estudio. La edad media de este grupo era de 55 años. Tras ajustar la edad, el sexo y la actividad física de partida, los investigadores descubrieron que aquellos con una mejora de moderada a grande en la actividad física tenían alrededor de un 30% menos de probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular o de morir durante el seguimiento en comparación con los que no cambiaron su nivel de actividad.

Los 69.808 participantes restantes (79%) no tenían presión arterial alta, colesterol alto ni diabetes al inicio del estudio. La edad media de este grupo era de 43 años. Tras ajustar la edad, el sexo y la actividad física de partida, los investigadores descubrieron que los que habían reducido mucho su actividad física tenían un riesgo un 40% mayor de padecer enfermedades cardiovasculares o morir, en comparación con los que no habían modificado su nivel de actividad.

La doctora Bakker destaca que el estudio "sugiere que, para prevenir los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares e impulsar la longevidad, los individuos sanos deben mantener sus niveles de actividad física, mientras que los que presentan factores de riesgo deben ser más activos. Las asociaciones que encontramos fueron aún más pronunciadas en las personas que eran relativamente sedentarias al inicio del estudio, lo que indica que las personas inactivas son las que más tienen que ganar", añade.

Para prevenir las enfermedades cardíacas, las directrices europeas recomiendan al menos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada o 75 minutos semanales de intensidad vigorosa, o una combinación equivalente.

"Si actualmente es sedentario, caminar es una buena actividad para empezar --añade Bakker--. Si ya alcanza la cantidad recomendada, intente hacer 10 minutos más cada día o aumentar la intensidad".