Cuando no es demencia, ¿qué causa la pérdida de la memoria?

Alzheimer, memoria perdida, señora mayor
GETTY/SIMARIK
Publicado 08/07/2016 6:10:45CET

   MADRID, 8 Jul. (EDIZIONES) -

   Todo el mundo sufre lapsos de memoria leves de vez en cuando. Estos son por lo general sólo signos de un cerebro normal que está constantemente dando prioridad, do, almacenando y recuperando todo tipo de información. Pero, ¿cómo saber cuándo la pérdida de memoria es anormal y cuándo debe ser evaluado por un profesional de la salud?

   Para saberlo es importante recordar que existen factores que pueden aumentar el que nuestra memoria falle, y eso no significa que se esté desarrollando una demencia. Recuerda que la mayoría de la gente tiene problemas para recordar algunos detalles de una conversación, pero olvida las conversaciones enteras, lo que sí podría indicar un problema.

   ¿Cuándo acudir al especialista? Si sientes que, a medida que pasa el tiempo, olvidas cada vez más información, entonces debes ser evaluado por un profesional de la salud para que evalué esas pérdidas de memoria.

   Te en cuenta que el deterioro cognitivo leve es una condición caracterizada por un déficit de memoria más allá de lo esperado para la edad, pero no es suficiente para alterar las actividades del día a día. La forma más grave de la pérdida de memoria es la demencia.

   Con la demencia hay un creciente deterioro de la memoria y otros aspectos del pensamiento que son lo suficientemente grave como para afectar las actividades diarias. Si bien tiene muchas causas, la más común, con mucho, es la enfermedad de Alzheimer, en la que hay una pérdida progresiva de las células cerebrales acompañados de otras anomalías del cerebro.

La Agencia Norteamericana del Medicamento (FDA, por sus siglas en ingles) analiza en su último boletín de información a la población qué puede causar la pérdida de memoria y cuáles son las señales que nos pueden ayudar a reconocer que nuestros olvidos son algo más.

CUANDO NO ES DEMENCIA: CAUSAS DE LA PÉRDIDA DE MEMORIA

   En el artículo de la FDA, que aparece en la página de actualizaciones para el consumidor, recuerda que se pueden producir una pérdida de memoria no asociada a la demencia o al deterioro cognitivo. Entre esta causas señala:

   * Algunos medicamentos pueden interferir con la memoria, estos son algunos medicamento de venta sin receta, pastillas para dormir con receta, antihistamínicos, medicamentos ansiolíticos, antidepresivos, algunos medicamentos utilizados para tratar la esquizofrenia, y medicamentos para el dolor después de la cirugía utilizados.

   * Consumo excesivo de alcohol puede causar deficiencias de vitamina B1 (tiamina), que pueden dañar la memoria. Además el alcohol y las drogas pueden cambiar los productos químicos en el cerebro y afectar la memoria.

   * El estrés, en especial aquel que es debido a un trauma emocional, puede causar pérdida de la memoria. En casos raros, extremos, se puede producir una condición llamada amnesia psicógena que puede llevar a alguien a pasear por perdido, incapaz de recordar su nombre o fecha de nacimiento u otra información básica.

   * La depresión, que es común en el envejecimiento, provoca una falta de atención y concentración que puede afectar a la memoria. Por lo general, el tratamiento de la depresión mejorará el estado de ánimo y los problemas de memoria puede entonces también mejorar.

   * Un golpe en la cabeza puede causar una pérdida de la conciencia y pérdida de memoria. La pérdida de memoria de un solo episodio de trauma en la cabeza por lo general se mejora de manera gradual, y, en todo caso, no empeora. Sin embargo, si el trauma se repite, como ocurre en los boxeadores y futbolistas, se puede producir una pérdida progresiva de la memoria .

   * Las personas con VIH, la tuberculosis, la sífilis, el herpes, y otras infecciones que pueden afectar al revestimiento o al cerebro pueden experimentar problemas de memoria.

   * Una tiroides hipoactiva o hiperactiva puede interferir con recordar eventos recientes.

   * La falta de sueño de calidad puede afectar la memoria, al igual que a la falta de concentración.

   * Las deficiencias de vitaminas B1 y B12 pueden afectar a la memoria, y puede ser tratado con una píldora o una inyección.

   * Como parte del proceso normal de envejecimiento, puede ser difícil para algunas personas para recordar algunos tipos de información, como los nombres de individuos.

¿LA PÉRDIDA DE MEMORIA SE PUEDE PREVENIR?

   Existen númeroso ensayos clínicos en marcha probando intervenciones específicas para la pérdida de memoria. La investigación ha demostrado que el cambio de los niveles de estrógeno y progestina aumenta el riesgo de demencia en las mujeres mayores de 65 años.

Hay algunas cosas que se pueden hacer que pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar problemas de memoria:

   * Reducir el colesterol y la presión arterial. Varios estudios realizados en los últimos años han sugerido que las enfermedades vasculares (enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular) que resultan de niveles elevados de colesterol y la presión arterial pueden contribuir al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, su gravedad, o el desarrollo de la demencia multi-infarto (también llamada demencia vascular) .

   * No fumar o el abuso del alcohol.

* Hacer ejercicio con regularidad. La actividad física puede ayudar a mantener el flujo sanguíneo al cerebro y reducir los factores de riesgo asociados con la demencia.

   * Mantener hábitos alimenticios saludables. Comer vegetales de hojas más verdes y menos grasas saturadas se ha demostrado que ayuda a deterioro cognitivo lento. Además, el consumo de pescado con ácidos grasos omega-3 beneficiosos, como el salmón y el atún, puede beneficiar la salud del cerebro.

   * Mantener interacciones sociales, que pueden ayudar a reducir el estrés.

   * Mantener el cerebro activo. Algunos expertos sugieren que desafiar el cerebro con actividades tales como la lectura, la escritura, el aprendizaje de una nueva habilidad, jugar juegos, y la jardinería estimula las células del cerebro y las conexiones entre las células, y puede estar asociada con un menor riesgo de demencia.