Publicado 10/03/2022 07:53

La vacunación contra la COVID-19 protege a los adultos en diálisis

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Archivo - Diálisis - SAENGSURIYA13/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -

En comparación con los individuos en diálisis que no fueron vacunados contra COVID-19, los que habían recibido 2 dosis de la vacuna de ARNm tenían un 69% y un 83% menos de probabilidades de infectarse o de experimentar una enfermedad grave, respectivamente. No hubo diferencias significativas en la eficacia de la vacuna entre los grupos de edad, el modo de diálisis o el tipo de vacuna, según publican en la revista 'JASN'.

Múltiples estudios han demostrado que las personas con insuficiencia renal que se someten a diálisis montan respuestas de anticuerpos más débiles después de la vacunación contra la COVID-19 que las personas de la población general, pero una nueva investigación indica que las respuestas inmunitarias de estas personas siguen siendo capaces de proteger contra la infección por SARS-CoV-2 y la COVID-19 grave.

Para el estudio, Matthew Oliver, del Centro de Ciencias de la Salud de Sunnybrook de la Universidad de Toronto (Canadá) y sus colegas analizaron los registros de salud de 13.759 individuos que recibían diálisis de mantenimiento entre el 21 de diciembre de 2020 y el 30 de junio de 2021 -el 17% de los cuales no estaban vacunados y el 83% de los cuales habían recibido al menos una dosis de la vacuna COVID-19 de ARNm.

El estudio se realizó en toda la población de diálisis de mantenimiento de Ontario, la provincia más poblada de Canadá. La población era multicultural e incluía pacientes que recibían tanto diálisis en casa como hemodiálisis en el centro.

"Los pacientes en diálisis de mantenimiento suelen tener el sistema inmunitario suprimido y muchos no pueden aislarse porque deben asistir a los tratamientos de diálisis 3 veces por semana en un centro de diálisis. Reducir las hospitalizaciones y las muertes es muy importante en esta población porque aproximadamente dos tercios de estos pacientes fueron hospitalizados y 1 de cada 4 murió cuando se infectó por el SARS-CoV-2 al principio de la pandemia", señala Oliver.

El equipo descubrió que hubo 663 infecciones por el SARS-CoV-2 junto con 323 hospitalizaciones y 94 muertes durante el periodo de estudio. En comparación con los individuos no vacunados, los que habían recibido una dosis de la vacuna COVID-19 tenían un 41% menos de probabilidades de infectarse con el SARS-CoV-2 y un 46% menos de desarrollar una COVID-19 grave que requiriera hospitalización o provocara la muerte, y los que habían recibido dos dosis tenían un 69% y un 83% menos de probabilidades de infectarse o experimentar una enfermedad grave, respectivamente.

El riesgo de hospitalización en el grupo no vacunado fue del 52% y la tasa de mortalidad del 16%, mientras que el riesgo de hospitalización en el grupo de 2 dosis fue del 30% y la tasa de mortalidad del 10%.

No hubo diferencias significativas en la eficacia de la vacuna entre los grupos de edad, el modo de diálisis o el tipo de vacuna (Pfizer-BioNTech o Moderna).

"Los gobiernos y los proveedores de atención sanitaria dieron prioridad a los pacientes en diálisis de mantenimiento para la vacunación temprana de COVID-19 en muchos países. Esta estrategia fue correcta e importante porque nuestros resultados muestran que 2 dosis de una vacuna de ARNm protegieron significativamente a esta población, evitando muchas hospitalizaciones y muertes y reduciendo las cargas de los pacientes, las familias y el sistema de salud", señala Oliver.

"La eficacia de las vacunas fue menor que la observada en los estudios en la población general, pero aun así proporcionó una protección sustancial", añade. Ahora se recomienda que todos los adultos y adolescentes, especialmente los inmunodeprimidos, reciban una tercera dosis de la vacuna COVID-19 para garantizar una respuesta inmunitaria óptima.