La vacuna contra el sarampión no causa autismo, incluso en niños de alto riesgo

Actualizado 05/03/2019 13:49:46 CET
Vacuna contra el sarampión
UNICEF/UN0284426/FADHEL / UNICEF/UN0284426/FAD

MADRID, 5 Mar. (Reuters/EP) -

La vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) no se asocia con un mayor riesgo de autismo, incluso entre los niños que tienen un alto riesgo porque tienen un hermano con trastorno del espectro autista (TEA), según ha confirmado un estudio del Statens Serum Institut de Copenhague (Dinamarca).

Las inquietudes acerca de un posible vínculo entre la vacuna MMR y el autismo han persistido durante dos décadas, desde que un polémico artículo publicado en 1998 afirmó que existía una conexión directa. Aunque los estudios posteriores no han vinculado esta vacunación con el autismo, el temor por el riesgo ha afectado a las tasas de vacunación sobre el sarampión.

Por ello, en su estudio, publicado en la revista 'Annals of Internal Medicine', los investigadores examinaron datos sobre 657.461 niños. Durante este tiempo, 6.517 fueron diagnosticados con autismo. Los niños que recibieron la vacuna MMR tenían un 7 por ciento menos de probabilidades de desarrollar autismo que los niños que no se vacunaron.

"Los padres no deben saltarse la vacuna por temor al autismo. Los peligros de no vacunarse incluyen un resurgimiento en el sarampión que estamos viendo hoy en día en forma de brotes", explica el doctor Anders Hviid, el principal autor del estudio.

Los investigadores estudiaron la conexión entre la vacuna MMR y el autismo en una cohorte nacional de todos los niños nacidos en Dinamarca de madres nacidas en Dinamarca de 1999 a 2010. Siguieron a los niños desde su nacimiento hasta finales de agosto de 2013. En general, el 95 por ciento de los niños en el estudio recibieron la vacuna.

Según el estudio, los niños con hermanos autistas tenían más de siete veces más probabilidades de ser diagnosticados con autismo que los niños sin este historial familiar. El estudio halló que los niños tenían cuatro veces más probabilidades de ser diagnosticados con autismo que las niñas. Los niños que no recibieron vacunas infantiles tenían un 17 por ciento más de probabilidades de ser diagnosticados con autismo que los niños que recibieron las vacunas recomendadas.