Una vacuna de ADN sintético contra el MERS aporta inmunidad

Actualizado 20/08/2015 11:04:06 CET

   MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva vacuna de ADN sintético puede inducir inmunidad protectora contra el coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés) en especies animales, según informan investigadores de la Escuela de Medicina de Perelman en la Universidad de Pennsylvania, Estados Unidos. David B. Weiner, profesor de Patología y Medicina de Laboratorio, y sus colegas detallan su trabajo en la revista 'Science Translational Medicine'.

   Los investigadores vieron que la vacuna preventiva experimental, administrada seis semanas antes de la exposición al virus MERS, protege plenamente a los macacos rhesus de la enfermedad. La vacuna también genera anticuerpos potencialmente protectores en sangre extraída de camellos, la supuesta fuente de transmisión MERS en el Medio Oriente.

   El MERS es causado por un coronavirus humano emergente, que es distinto del coronavirus SARS. Desde su identificación en 2012, MERS se ha relacionado con más de 1.300 infecciones y cerca de 400 muertes, y se ha producido en la Península Arábiga, Europa y Estados Unidos.

   El reciente brote de 2015 en Corea del Sur fue de gran preocupación, ya que la infección se extendió a partir de un solo paciente hasta infectar a más de 181 personas, lo que provocó el cierre de hospitales, un grave impacto económico, y más de 30 muertes. Durante este brote de rápida transmisión de humano a humano, se identificó la transmisión intrahospitalaria como la ruta más común de infección.

   "El reciente aumento significativo de casos de MERS, junto con la falta de terapias o vacunas antivirales eficaces para tratar o prevenir esta infección, ha suscitado gran preocupación", subraya Weiner. "Por ello, el desarrollo de una vacuna para el MERS sigue siendo una alta prioridad", agrega.

   La vacuna fue capaz de prevenir la enfermedad MERS en los monos y resultó beneficiosa para el cien por cien de los animales en este estudio en términos de reducción de síntomas. Además, los anticuerpos inducidos por la vacuna están vinculados con la protección en camellos, una especie que se cree que es la principal fuente de transmisión a los seres humanos en el Medio Oriente, lo que demuestra que esta vacuna podría desarrollarse para romper este enlace en el ciclo de la transmisión MERS.

   En el campo, según los investigadores, esta vacuna podría disminuir la propagación de la infección de persona a persona en el caso de un brote y ayudar a proteger a los trabajadores de la salud o las personas expuestas.

   "Esta sencilla vacuna sintética tiene el potencial de superar importantes limitaciones de producción y despliegue y, además, la vacuna no es en vivo, por lo que no representa un riesgo de propagación a personas no deseadas", resalta el primer autor de este trabajo, Karuppiah Muthumani, profesor asistente de investigación en Patología y Medicina de Laboratorio.