Una terapia génica ofrece buenos resultados en anemia de Fanconi

Publicado 09/09/2019 18:27:36CET
Imagen investigadores Fanconi
Imagen investigadores FanconiCIBERER - Archivo

   MADRID, 9 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Un ensayo clínico de terapia génica para pacientes con anemia de Fanconi, publicado en la revista 'Nature Medicine', ha demostrado por primera vez la formación de células de la sangre de estos pacientes a partir de sus propias células madre a las que se ha corregido previamente su defecto genético.

   Este ensayo clínico ha sido realizado por miembros de un novedoso programa de investigación 'Eurofancolen', coordinados por el doctor Juan Bueren, investigador del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER) y el IIS de la Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD), bajo la dirección clínica del doctor Julián Sevilla, investigador de la Fundación del Hospital del Niño Jesús de Madrid, espónsor del ensayo clínico. Las primeras firmantes del trabajo son las Dras. Paula Río y Susana Navarro.

   La anemia de Fanconi es una enfermedad rara genética caracterizada por fallo de la médula ósea y predisposición al cáncer que se manifiesta en la mayor parte de los pacientes por la deficiente producción de células sanguíneas a edades muy tempranas. A parte de otros tratamientos paliativos, el trasplante de células madre sanguíneas de un donante sano constituye actualmente la terapia de elección en estos pacientes.

   Aunque este tipo de trasplante ha mejorado sustancialmente en los últimos años, no todos los pacientes tienen un donante adecuado. Además, estos tratamientos requieren de una quimioterapia pretrasplante, no exenta de reacciones de rechazo y de otro tipo de riesgos a más largo plazo.

   En este sentido, el trabajo publicado está enfocado a los pacientes con anemia de Fanconi que no poseen un donante familiar y que tienen mutaciones en el gen FANCA, que es el que está afectado en la mayoría de los pacientes españoles con esta enfermedad. En el mismo, se ha demostrado por primera vez la posibilidad de realizar un nuevo procedimiento de terapia génica basado en primer lugar en la movilización de las células madre del paciente desde la médula ósea a la sangre.

   Así, se pueden recoger las células de la propia sangre a través de un procedimiento denominado aféresis, realizado en las Unidades de Hematología Pediátrica de los Hospitales Niño Jesús de Madrid o Vall d'Hebron de Barcelona. A este proceso le sigue una segunda etapa en la que se corrige el defecto genético de las células madre mediante la inserción de la versión correcta del gen a través de un virus modificado. Esta etapa se realiza a lo largo de un día en una sala estéril del CIEMAT, la Sala blanca CliniStem.

   Finalmente, las células corregidas del defecto genético se envían al Hospital del Niño Jesús para su reinfusión en el paciente, sin que este reciba ningún tratamiento de quimioterapia como el que se usa en los trasplantes con células de un donante sano.

   Concretamente, los expertos han demostrado que las células madre corregidas del defecto genético injertaron y se expandieron progresivamente en la médula ósea de los cuatro pacientes tratados, gracias a su crecimiento preferente frente a las no corregidas. Asimismo, han demostrado que con el paso del tiempo la proporción de las células "sanas" (corregidas del defecto genético) ha ido aumentando en la sangre de los pacientes de manera progresiva.

   Al cabo de los tres años de tratamiento, más de la mitad de las células de la sangre de uno de los pacientes tratados resultaron ser células "sanas", es decir, corregidas del defecto génico. Como consecuencia de este tratamiento, en los pacientes con un número mayor de células sanas se ha observado una estabilización del problema hematológico característico de la enfermedad. Por el momento este tratamiento está restringido a un uso experimental en fase clínica.

   Los resultados obtenidos abren nuevas expectativas para el tratamiento de los pacientes con anemia de Fanconi, ya que nunca antes se había observado que la terapia génica fuera eficaz en esta enfermedad. El hecho de que no sea necesario administrar quimioterapia como paso previo a la infusión de las células en los pacientes permite que éstos puedan abandonar el hospital a los dos o tres días de la autotransfusión de sus células corregidas.

   "Hay una necesidad urgente de nuevas terapias para pacientes y familias afectadas por la anemia de Fanconi, ya que actualmente solo se pueden tratar con trasplantes de médula ósea no exentos de toxicidad y riesgos para los pacientes. Estamos muy satisfechos de comprobar que el seguimiento a largo plazo de los datos de los pacientes avala nuestra propuesta de terapia génica como un tratamiento innovador y de baja toxicidad para el componente hematológico de esta enfermedad devastadora. Además, no hemos observado efectos adversos graves asociados al tratamiento en los pacientes a los que hemos infundido las células madre corregidas genéticamente", han dicho los expertos.

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