Publicado 22/03/2021 07:15CET

Nueva terapia contra el dolor de rodilla por artrosis

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   MADRID, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Un tratamiento no quirúrgico para la artritis de rodilla es seguro y eficaz para proporcionar alivio del dolor inmediato y a largo plazo, según un nuevo estudio que se presentará en la Reunión Científica Anual de la Sociedad de Radiología Intervencionista de Estados Unidos.

   La embolización de la arteria genicular (EAG) reduce la inflamación de la rodilla para mejorar la función y la calidad de vida de las personas con dolor de rodilla de moderado a intenso. La artrosis es una de las causas más comunes de discapacidad, lo que limita las actividades diarias del 40% de todos los adultos estadounidenses.

   "Antes del tratamiento, el dolor de rodilla de los pacientes se había apoderado de toda su vida --recuerda Siddharth A. Padia, profesor de radiología de UCLA Health e investigador principal del estudio--. Pero después del tratamiento, los pacientes que inicialmente podían caminar solo tres o cuatro manzanas caminaban 8 kilómetros. Algunos pudieron eliminar las ayudas para caminar, como bastones, mientras que otros informaron estar de mejor humor ahora que vivían sin dolor".

   Hasta hace poco, el dolor de la artrosis se consideraba una enfermedad de 'desgaste y rotura', pero a medida que el cartílago se descompone libera enzimas que pueden causar inflamación y dolor y limitar el funcionamiento. Este tratamiento reduce el flujo sanguíneo anormal para reducir la inflamación. Si bien mejora rápidamente el dolor de los pacientes, aún más importante es que el alivio del dolor es duradero, con una duración de al menos 12 meses.

   Este estudio prospectivo, de un solo centro y de etiqueta abierta aprobado por la FDA es el más grande de Estados Unidos para evaluar la seguridad y eficacia de EAG para el tratamiento de la artrosis en la rodilla. El estudio incluyó a 40 pacientes que no eran candidatos para un reemplazo total de rodilla, pero que no se habían beneficiado de tratamientos más conservadores, como medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, inyecciones articulares y fisioterapia.

   Los radiólogos intervencionistas pasaron un catéter a través de una incisión estenopeica en la cadera hasta las arterias de la rodilla artrósica. Luego inyectaron pequeñas partículas para controlar el suministro de sangre a las áreas inflamadas y dolorosas de la rodilla.

   El procedimiento ambulatorio duró aproximadamente de una a dos horas, seguido de un período de recuperación de dos horas. Cada paciente fue evaluado en cuanto a eventos adversos y puntuaciones de dolor a la semana; uno, tres y seis meses; y un año después del tratamiento.

   Los pacientes vieron beneficios tan pronto como tres días después del procedimiento. Las puntuaciones promedio de dolor disminuyeron de 8 de cada 10 antes de la EAG a 3 de cada 10 durante la primera semana. Además, siete de cada 10 pacientes informaron una reducción de más del 50% en las puntuaciones de dolor en el seguimiento de un año.

   En 10 pacientes se notificaron eventos adversos temporales menores, como decoloración transitoria de la piel e infarto de huesos pequeños, pero se resolvieron sin tratamiento en unos días.

   Los investigadores planean realizar un ensayo aleatorio con una población de pacientes más grande para determinar qué pacientes pueden beneficiarse más del tratamiento, así como el impacto que tiene en la desaceleración de la progresión de la artrosis.

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