Publicado 25/02/2021 07:56CET

No se observa un efecto general de las estatinas sobre el dolor muscular

Archivo - Pastillas, estatinas
Archivo - Pastillas, estatinas - JARMOLUK/PIXABAY - Archivo

   MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Un ensayo publicado en 'The BMJ' no ha encontrado ningún efecto general de las estatinas sobre la frecuencia o la gravedad de los síntomas musculares en comparación con el placebo en personas que previamente habían informado síntomas musculares graves al tomar estatinas. La mayoría de las personas que completaron el ensayo planearon reiniciar el tratamiento con estatinas.

   Las estatinas se usan ampliamente para prevenir enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares y, aunque los efectos secundarios graves son poco frecuentes, muchas personas creen que las estatinas pueden causar dolor y rigidez muscular, aunque no existe evidencia clara de ensayos clínicos que lo respalde.

   Esta creencia ha llevado a los pacientes a interrumpir el tratamiento, lo que los expone a un mayor riesgo de problemas cardíacos graves.

   Para abordar esta incertidumbre, un equipo de investigadores del Reino Unido se propuso establecer el efecto de las estatinas sobre los síntomas musculares en personas que habían informado previamente de síntomas musculares al tomar estatinas.

   Sus hallazgos se basan en 200 pacientes (edad promedio de 69,5 años) de 50 consultorios generales en Inglaterra y Gales que recientemente habían suspendido o estaban considerando suspender el tratamiento con estatinas debido a síntomas musculares.

   Cada paciente formó parte de un ensayo individual aleatorizado controlado con placebo (conocido como ensayo n-de-1). Cuando se combinan, los resultados se pueden utilizar para evaluar el efecto general de un tratamiento.

   Los pacientes que participaron fueron asignados al azar a una secuencia de seis períodos de tratamiento de dos meses durante cada uno de los cuales recibieron estatinas o un placebo. Ni los pacientes ni su médico de cabecera sabían qué comprimido estaban recibiendo.

   La adherencia al tratamiento farmacológico del estudio fue alta, y al menos el 80% de los participantes informaron haber tomado su tratamiento farmacológico "todos los días" o "la mayoría de los días" durante cada período.

   Al final de cada período de tratamiento, los participantes calificaron sus síntomas musculares, definidos como dolor, debilidad, sensibilidad, rigidez o calambres de cualquier intensidad, en una escala de 0 a 10 puntos.

   En general, los investigadores no encontraron diferencias en las puntuaciones de los síntomas musculares entre los períodos de estatinas y placebo.

   Tampoco encontraron diferencias en el efecto de los síntomas musculares en aspectos de la vida diaria (actividad general, estado de ánimo, capacidad para caminar, trabajo normal, relaciones con otras personas, sueño y disfrute de la vida) entre los períodos de estatinas y placebo.

   Los abandonos por síntomas musculares intolerables fueron 18 participantes (9%) durante un periodo de estatinas y 13 (7%) durante un periodo de placebo. Dos tercios de los que completaron el ensayo dijeron que planeaban reiniciar el tratamiento a largo plazo con estatinas.

   Los investigadores señalan que solo evaluaron el efecto de un tipo de estatina sobre los síntomas musculares, y que para algunos pacientes, las puntuaciones de dolor pueden haberse visto afectadas por el tratamiento del período anterior.

   Sin embargo, dicen que este fue un ensayo grande y bien diseñado basado en mediciones repetidas de dolor muscular en pacientes que habían experimentado síntomas durante el tratamiento con estatinas, lo que permitió evaluar con mayor precisión las diferencias entre las estatinas y el placebo.

   También sugieren que los dolores y molestias musculares son comunes entre el grupo de edad que toma estatinas y pueden ocurrir de manera coincidente con el uso de estatinas, lo que lleva a los pacientes y los médicos a atribuir erróneamente el dolor a las estatinas.

   Como tal, dicen que este tipo de ensayo podría ser adoptado por los médicos que buscan establecer el mejor curso de tratamiento para los pacientes, en la práctica general o ambulatorios, que presentan síntomas musculares asociados con las estatinas.

   El trabajo futuro podría centrarse en la realización de ensayos n-de-1 para otros tipos de estatinas y dosis más altas, y para otros fármacos que están asociados con efectos adversos transitorios, concluyen.