Publicado 10/12/2020 13:05

Merck lanza un año más la campaña 'Bufandas Azules' para concienciar del Cáncer de Cabeza y Cuello

MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

Coincidiendo con la celebración del Día Nacional del Cáncer de Cabeza y Cuello, Merck, con el apoyo de la Asociación Española de Pacientes de Cáncer de Cabeza y Cuello (APC), lanza un año más la campaña de concienciación 'Bufandas Azules' con el objetivo de dar visibilidad a las personas que conviven con esta enfermedad y aumentar el conocimiento de la población sobre sus síntomas y factores de riesgo.

La campaña invitan a que las redes sociales se llenen de #BufandasAzules como símbolo de la enfermedad. Esta iniciativa hace uso de las bufandas debido a que los pacientes tienden a ocultar las secuelas físicas de la enfermedad, que deja huella en partes tan visibles del cuerpo como el rostro y el cuello.

Para incentivar la participación, todas las personas que quieran sumarse a la campaña en redes sociales y no cuenten con una bufanda, podrán hacerlo a través del filtro de Instagram #BufandasAzules que se puede encontrar en el perfil de IG @Bufandas_Azules.

El cáncer de cabeza y cuello engloba a un conjunto de cánceres que se localizan en la cabeza y en el cuello, concretamente en los senos paranasales, faringe, laringe, cavidad oral, lengua y glándulas salivares. Generalmente, se diagnostica en personas mayores de 50 años, aunque los tumores de nasofaringe y glándulas salivares pueden aparecer antes.

A menudo, sus síntomas (alteración o pérdida de la voz, dolor o dificultad para tragar, bultos en la boca o cuello, heridas en la cavidad oral, sangrado oral sin causa aparente, entre otros) pasan desapercibidos, puesto que se pueden confundir con otras patologías. Aunque el consumo de tabaco y alcohol son los principales factores de riesgo, existen otros como la falta de higiene bucal, el déficit de vitaminas en la dieta (fundamentalmente A y C) o, cada vez más, otras infecciones como el virus del papiloma humano3.

"Los síntomas de este tipo de cáncer son similares a los de otras dolencias muy comunes y pueden pasar desapercibidos, por lo que siempre indicamos que si estos persisten durante tres semanas se debe acudir al médico. Detectarlo lo más precozmente posible es muy importante, ya que tanto el tratamiento como sus secuelas serán menores que si se detecta en un estadio avanzado", explica María Jesús Romero, presidenta de la Asociación Española de Pacientes de Cáncer de Cabeza y Cuello (APC).

"Dada su fácil exploración, ya sea con visualización simple (labio, cavidad oral, orofaringe) o con laringoscopio (laringe e hipofaringe), estos tumores serían de fácil diagnosticar en fases tempranas pero, debido a que los síntomas pueden tardar en aparecer o a que no se les da importancia, lo cierto es que hay un elevado porcentaje de diagnósticos en fase localmente avanzada, lo que disminuye la probabilidad de curación y requiere tratamientos más agresivos", señala por su parte, la doctora Yolanda Escobar, médico adjunto del Servicio de Oncología Médica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.

"Cualquier tipo de cáncer es terrible, pero el de cabeza y cuello provoca además enormes dificultades en el día a día de la gran mayoría de pacientes. Hay que tener en cuenta que les afecta en funciones vitales como la alimentación (muchos de ellos tienen que comer únicamente purés y espesar los líquidos por las enormes dificultades que tienen para tragar), el habla, la comunicación o la propia respiración", afirma María Jesús Romero.

Por otro lado, los especialistas señalan que el de cabeza y cuello es un tipo de cáncer especialmente delicado por su carácter estigmatizante debido a sus secuelas físicas que repercuten en la calidad de vida del paciente y le impide, en ocasiones, recuperar su vida anterior a la enfermedad.

Al respecto, la doctora Escobar explica que "las secuelas son variadas, ya que dependen de la localización tumoral y del tratamiento aplicado, pero abarcan una amplia gama de problemas: ausencia de voz y respiración a través de tráquea; fibrosis, rigidez cervical o alteración funcional del hombro; pérdida de piezas dentarias; alteración de la deglución, riesgo de neumonía aspirativa; pérdida de salivación; alteraciones cutáneas por radioterapia: telangiectasias o fibrosis; u osteonecrosis, entre otros".

Como concluye Montse Jans, directora de la Unidad de Oncología de Merck en España, "la gran mayoría de los tumores de cabeza y cuello aparecen motivados por una causa externa y normalmente están asociados a hábitos nocivos como el tabaquismo o el consumo del alcohol. Desde Merck, coincidiendo con el Día Nacional, queremos dar visibilidad a la enfermedad y conseguir que los pacientes que conviven con ella sientan el apoyo y respaldo de toda la sociedad".

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