Menos riesgo de demencia en pacientes con fibrilación auricular que toman anticoagulantes

Fármacos, pastillas, agua, tratamiento
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Publicado 27/10/2017 8:07:45CET

   MADRID, 27 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Los medicamentos anticoagulantes no solo reducen el riesgo de accidente cerebrovascular en pacientes con fibrilación auricular (FA), sino que también se asocian con una reducción significativa del riesgo de demencia, según una nueva investigación publicada este miércoles en el 'European Heart Journal'.

   Entre 444.106 pacientes con fibrilación auricular (un ritmo cardiaco anormal), aquellos que tomaban medicamentos anticoagulantes para prevenir los coágulos de sangre al inicio del estudio tenían un 29 por ciento menos de riesgo de desarrollar demencia que los pacientes que no estaban en tratamiento anticoagulante. Cuando los científicos analizaron lo que sucedió durante el periodo de tiempo en que los pacientes continuaron tomando los medicamentos, encontraron una reducción aún mayor del 48 por ciento en el riesgo de demencia.

   Según los autores, se trata del estudio más grande jamás realizado para examinar el vínculo entre el tratamiento anticoagulante y la demencia en pacientes con FA. En concreto, se analizaron datos de registros suecos e pacientes entre 2006 y 2014, y, a pesar de su naturaleza retrospectiva, lo que significa que no puede mostrar efecto causal, los investigadores creen que los resultados sugieren fuertemente que los anticoagulantes orales protegen contra la demencia en pacientes con FA.

   "Para probar esta suposición, se necesitarían ensayos aleatorizados controlados con placebo, pero, estos estudios no pueden realizarse por razones éticas. No es posible administrar placebo a los pacientes con FA y luego esperar a que se produzca demencia o accidente cerebrovascular", escriben Leif Friberg y Marten Rosenqvist, del Instituto Karolinska, en Estocolmo, Suecia, en el artículo.

   Se sabe que la FA conlleva un mayor riesgo de accidente cerebrovascular y demencia, y se ha demostrado que los anticoagulantes reducen la probabilidad de accidente cerebrovascular. Hasta ahora no estaba claro si los anticoagulantes también podrían prevenir la demencia; sin embargo, se pensó que era posible porque si los fármacos pueden prevenir los grandes coágulos de sangre que causan el accidente cerebrovascular, también podrían proteger contra los pequeños coágulos que pueden provocar accidentes cerebrovasculares microscópicos inadvertidos que eventualmente conducen al deterioro cognitivo.

FALTA DE TRATAMIENTO ANTICOAGULANTE ORAL, PREDICTOR DE DEMENCIA

   Los investigadores identificaron a todos los pacientes en Suecia que tenían un diagnóstico de FA entre 2006-2014 y verificaron qué medicamentos se les había prescrito y dispensado después del diagnóstico. Siguieron el progreso de los pacientes y esto les proporcionó 1,5 millones de años de seguimiento, durante los cuales 26.210 pacientes fueron diagnosticados con demencia.

   Cuando se unieron por primera vez al estudio, el 54 por ciento de los pacientes no tomaba anticoagulantes orales como warfarina, apixabán, dabigatrán, edoxabán o rivaroxabán. Los científicos hallaron que los predictores más fuertes para la demencia eran la falta de tratamiento anticoagulante oral, el envejecimiento, la enfermedad de Parkinson y el abuso del alcohol. También encontraron que cuanto antes se iniciaba el tratamiento anticoagulante oral tras el diagnóstico de FA, mayor era el efecto protector contra la demencia.

   El doctor Friberg, profesor asociado de Cardiología en el Instituto Karolinska, dice que las implicaciones importantes de estos hallazgos son que los pacientes debían comenzar con medicamentos anticoagulantes orales lo antes posible después del diagnóstico de FA y que deberían continuar tomando la medicación.

   "Los médicos no deberían decir a sus pacientes que dejen de usar anticoagulantes orales sin una buena razón. Hay que explicar a los pacientes cómo funcionan estos medicamentos y por qué deberían usarlos. Un paciente informado que entiende esto es mucho más propenso a cumplir y podrá usar los medicamentos de manera segura y obtener mejores beneficios. A los pacientes les diría 'no lo dejen a menos que su médico lo diga'. Pídale a su médico que explique por qué debe tomar el medicamento para que se lo haga entender y lo acepte", planeta.

   "Los pacientes comienzan con anticoagulación oral para la prevención del accidente cerebrovascular, pero la dejan después de unos años a un ritmo alarmantemente alto. En el primer año, aproximadamente el 15 por ciento deja de tomar los medicamentos y, después, aproximadamente el 10 por ciento cada año. En este estudio encontramos que solo 54 por ciento de los pacientes estaba en tratamiento anticoagulante oral. Si sabe que la FA le consume el cerebro a un ritmo lento pero constante y que puede evitarlo siguiendo el tratamiento, creo que la mayoría de los pacientes con FA encontrarían un argumento muy fuerte para continuar con el tratamiento", subraya.

   Y continúa: "Como médico, sé que hay pacientes con FA que tienen una visión fatalista del accidente cerebrovascular. O sucede o no ocurre. Pocos pacientes son fatalistas con respecto a la demencia, que provoca que uno pierda la mente gradualmente. Ningún cerebro puede soportar un bombardeo constante de coágulos microscópicos en el largo plazo. Los pacientes probablemente quieran aferrarse a la mayor cantidad posible de sus pequeñas células grises. Para preservar lo que tienes, debes tener cuidado de usar anticoagulantes si te diagnostican FA, ya que se ha demostrado que protegen contra el accidente cerebrovascular y, que este estudio indica, también que parecen proteger contra la demencia".

   El estudio también encontró que no había diferencia en la prevención de la demencia entre el anticoagulante oral más antiguo, warfarina, y el anticoagulante oral más nuevo. Además del hecho de que este estudio no puede probar o refutar una relación causal entre los anticoagulantes orales y la demencia, algunas otras limitaciones son la falta de historiales médicos completos para los pacientes, incluidos detalles de otras enfermedades y el hecho de que la demencia es insidiosa, y no necesariamente se diagnostica inmediatamente, lo que significa que la prevalencia real de la demencia es probablemente más alta de lo que se informa.