Publicado 19/11/2020 08:02CET

Investigan un fármaco que podría reducir la resistencia a los antibióticos

Pastillas, medicamentos, fármacos, cápsulas
Pastillas, medicamentos, fármacos, cápsulas - GETTY IMAGES/DESIGN PICS RF / DESIGN PICS

MADRID, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un tratamiento experimental para la enfermedad de Alzheimer está demostrando ser eficaz para tratar algunas de las bacterias resistentes a los antibióticos más persistentes y potencialmente mortales, según publican en la revista 'Science Translational Medicine'.

Investigadores de la Universidad de Queensland, la Universidad de Melbourne y la Universidad de Griffith, en Australia, han descubierto que el medicamento llamado PBT2 es eficaz para interrumpir y matar una clase de bacterias, conocidas como bacterias gramnegativas, que causan infecciones como neumonía, infecciones del torrente sanguíneo y meningitis.

El profesor de la UQ, Mark Walker, señala que la droga de transporte de metales puede ofrecer una última línea de defensa contra algunas de las superbacterias más difíciles de tratar del mundo. "La aparición de superbacterias resistentes a los antibióticos es una amenaza urgente para la salud humana, que socava la capacidad de tratar a pacientes con infecciones graves --recuerda el profesor Walker--. Se necesitan con urgencia estrategias alternativas para tratar estas bacterias resistentes a múltiples fármacos.

"Dirigido por el doctor David de Oliveira de la UQ, nuestro equipo planteó la hipótesis de que, al utilizar este tratamiento experimental para la enfermedad de Alzheimer para alterar los metales dentro de estas bacterias, también alteraríamos sus mecanismos de resistencia a los antibióticos", recuerda.

Añade que "se demostró que este es el caso, con el medicamento para la enfermedad de Alzheimer, combinado con el antibiótico polimixina, que ataca con éxito a las superbacterias resistentes a los antibióticos como 'Klebsiella pneumoniae', 'Acinetobacter baumannii', 'Pseudomonas aeruginosa' y 'Escherichia coli'".

El profesor Mark von Itzstein AO de la Universidad Griffith del Instituto de Glycomics apunta que el nuevo tratamiento fue efectivo y ofreció una variedad de otros beneficios. "Basado en su uso como tratamiento experimental para el Alzheimer, ya se ha hecho una cantidad significativa de ciencia sólida sobre este medicamento --recuerda el profesor von Itzstein--. Sabemos, por ejemplo, que los estudios clínicos de PBT2 muestran que es seguro para su uso en humanos".

"Y, dado que pudimos combinarlo con el antibiótico polimixina para tratar bacterias resistentes a la polimixina, es posible que podamos hacer que otros antibióticos ahora ineficaces vuelvan a ser efectivos para tratar enfermedades infecciosas", resalta.

A su juicio, "esto podría reafilar, por así decirlo, algunas de las armas que pensamos que habíamos perdido en nuestra lucha contra las bacterias resistentes a los antibióticos".

El profesor asociado de la Universidad de Melbourne, Christopher McDevitt, del Instituto Peter Doherty para Infecciones e Inmunidad, del Instituto Doherty, aunta que el medicamento ya había demostrado su eficacia más allá de la placa de Petri.

"Los estudios en animales muestran que la combinación de polimixina y PBT2 mata las bacterias resistentes a la polimixina, eliminando por completo cualquier infección --señala el profesor asociado McDevitt--. Es de esperar que en un futuro no muy lejano las personas puedan acceder a este tipo de tratamiento en la clínica. Las nuevas técnicas son fundamentales para abordar esta amenaza de construcción para la salud humana, y este tratamiento es un arma adicional en nuestro arsenal para combatir la creciente amenaza de la resistencia a los antibióticos".

Recuerda que, "si no se desarrollan estas nuevas soluciones, se estima que para 2050, las bacterias resistentes a los antimicrobianos representarán más de 10 millones de muertes por año. Este nuevo tratamiento podría ayudar a cambiar el rumbo de la resistencia a los antibióticos".

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