Publicado 18/06/2020 07:56CET

Exploran la posibilidad de usar células CAR-T en la diabetes

Una de cada cuatro personas mayores de 65 años padece diabetes.
Una de cada cuatro personas mayores de 65 años padece diabetes. - DOCOR COMUNICACION - Archivo

   MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Las células T del receptor de antígeno quimérico (CAR) han transformado el tratamiento de los cánceres de sangre refractarios ya que estas células inmunes genéticamente modificadas buscan y destruyen las células cancerosas con precisión.

   Ahora, los científicos del Memorial Sloan Kettering de Nueva York los están desplegando contra otras enfermedades, incluidas las causadas por la senescencia, un "estado de alarma" crónico en los tejidos, según publican en la revista 'Nature'. El alcance de tales dolencias es amplio e incluye afecciones debilitantes, como enfermedad hepática fibrótica, aterosclerosis y diabetes.

   La clave del éxito de la terapia con células CAR-T ha sido encontrar un buen objetivo. Las primeras células aprobadas por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos atacan una molécula de la superficie de los cánceres de sangre llamada CD19. Está presente en las células cancerosas pero en pocas células normales, por lo que los efectos secundarios son limitados.

   Siguiendo el ejemplo de este trabajo anterior, un equipo de investigadores integrado por Scott Lowe, presidente del Programa de Biología y Genética del Cáncer en el Instituto Sloan Kettering, y Michel Sadelain, director del Centro de Ingeniería Celular en MSK, junto con sus aprendices Corina Amor Judith Feucht y Josef Leibold, buscaron identificar un objetivo en las células senescentes. Estas células ya no se dividen, pero envían activamente señales de "ayuda" al sistema inmunitario.

   "La senescencia es una espada de doble filo --explica el doctor Lowe, uno de los autores corresponsales de un nuevo artículo--. Las células en este estado juegan un papel importante en la curación de heridas y la disuasión del cáncer. Pero si permanecen por mucho tiempo, pueden causar inflamación crónica, que en sí misma es la causa de muchas enfermedades. Encontrar una manera de eliminar estas células de manera segura sería importante avance terapéutico en el tratamiento de estas enfermedades".

   Al comparar las moléculas en la superficie de las células senescentes con otros tipos de células, los científicos de MSK pudieron identificar una molécula, el receptor activador del plasminógeno de la uroquinasa (uPAR), que se enriquece en estas células y está ausente en otras.

   Luego, diseñaron las células CAR-T que reconocen uPAR y las probaron en varios modelos diferentes de ratones de enfermedades relacionadas con la senescencia, incluidos el cáncer y la fibrosis hepática. La fibrosis es un proceso perjudicial en el que el tejido sano se reemplaza gradualmente por tejido cicatricial y es una causa importante de enfermedad hepática.

   Las células diseñadas funcionaron maravillosamente, según los autores, ya que eliminaron con éxito las células senescentes de dos modelos diferentes de ratones de fibrosis hepática. Además, las células CAR-T mejoraron la supervivencia en modelos de ratón de cáncer de pulmón cuando se administraron junto con medicamentos que previamente se demostró que inducen la senescencia en este tipo de cáncer.

   El siguiente paso del equipo será determinar si las células CAR-T dirigidas por uPAR pueden combatir eficazmente otras enfermedades relacionadas con la senescencia, incluidas la aterosclerosis, la diabetes y la osteoartritis. Eventualmente, esperan desarrollar las células para uso clínico en personas.

   "Este estudio demuestra que la ingeniería de células T y la terapia CAR pueden ser efectivas más allá de la inmunoterapia contra el cáncer", avanza el doctor Sadelain, cuyo laboratorio fue pionero en las primeras células CAR-T eficaces contra el cáncer.

   "Creemos que este enfoque tiene el potencial de abordar una serie de enfermedades relacionadas con la senescencia para las cuales se necesitan urgentemente nuevos tratamientos", agrega el doctor Lowe.