Actualizado 12/01/2022 14:39

GSK impulsa un proyecto en busca de una estrategia de uso de los anticuerpos monoclonales frente a la Covid-19

Archivo - Mujer madura tomando una pastilla. Menopausia. Fármaco.
Archivo - Mujer madura tomando una pastilla. Menopausia. Fármaco. - FIZKES - Archivo

MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -

La compañía GSK ha puesto en marcha el programa ERICO, un proyecto coordinado por SI-Health, que plantea un foro de discusión científica multidisciplinar formado por varios expertos de una docena de hospitales españoles para analizar las posibles estrategias de uso de los anticuerpos monoclonales como herramienta clave en la gestión de la Covid-19.

Los anticuerpos monoclonales neutralizantes (mAbs) son proteínas elaboradas en laboratorio que tienen ciertas propiedades comunes a los anticuerpos neutralizantes que se generan por la respuesta inmunitaria para combatir al virus. Son medicamentos derivados de pacientes que se han recuperado de la COVID-19 e incluso derivados de convalecientes de SARS.

Son bien conocidos ya que se usan en 79 enfermedades, desde cáncer al VIH. Han demostrado su eficacia para detener la COVID-19 cuando se administran de forma temprana en el proceso infeccioso, lo cual les distingue de otros medicamentos. En general se ha demostrado que los mAb neutralizantes frente al SARS-CoV-2 presentan una eficacia entre el 70 y 80% frente al riesgo de progresión a COVID-19 grave.

Están orientados a tratar a los mayores de 12 años con COVID-19 leve a moderada, que tienen un mayor riesgo de progresar a COVID-19 grave, con el fin de evitar dicha progresión. La evidencia actual indica que estos tratamientos con mAb neutralizantes pueden reducir la carga viral y aliviar los síntomas.

En España ya existe una estrategia para el uso adecuado de las vacunas frente a la COVID-19. Sin embargo, recuerdan que aunque la focalización mediática y administrativa está en el proceso de vacunación, los nuevos tratamientos seguirán teniendo un papel importante en la gestión de pacientes COVID-19, especialmente en aquellos que son de riesgo elevado.

"Así, en un escenario post vacunal, resulta igual de importante asegurar que coexista una forma organizada de avanzar con relación a los tratamientos, en especial con los que implican el uso de anticuerpos monoclonales neutralizantes", advierten. Y es ese el objetivo del programa ERICO, analizar la estrategia de uso de los anticuerpos monoclonales en España a través de un grupo de expertos integrado por especialistas en enfermedades infecciosas, neumólogos, inmunólogos, microbiólogos, médicos de urgencias y de familia de una docena de hospitales españoles.

Sus recomendaciones han quedado plasmadas en un documento elaborado en colaboración con SI-Health (Institute for Health & Strategy) liderado por Rafael Bengoa, exconsejero de Sanidad del País Vasco y exasesor del Presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Este documento incluye una serie de propuestas para mejorar la atención a los pacientes con COVID-19 y obtener los mejores resultados para el sistema sanitario. Supone la culminación de un programa que ha sido coordinado por el doctor Juan Berenguer, del Servicio de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid; el doctor Juan González, jefe de la Unidad de Urgencias del Hospital Clínico San Carlos de Madrid; y la doctora Rosario Menéndez, jefa clínica del Servicio de Neumología del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia.

"Ha llegado el momento de poner en marcha estrategias de prevención y tratamiento utilizando anticuerpos neutralizantes y/o antivirales. El uso racional de estas estrategias innovadoras se traducirá en menos hospitalizaciones y muertes por COVID-19", ha señalado Berenguer, quien destaca las posibilidades que ofrecen estas terapias, tales como el tratamiento de la infección en fases tempranas en personas con factores de riesgo de progresión para evitar hospitalizaciones y mortalidad.

El proyecto ERICO plantea una estrategia para el uso racional de los anticuerpos monoclonales frente al SARS-CoV-2: definición y estandarización de personas candidatas a recibir estos tratamientos, la sensibilización y formación de profesionales de Atención Primaria y Especializada y la definición de los circuitos a través del sistema sanitario.

El reto, más que clínico es organizativo, en el sentido que es necesaria la identificación temprana de aquellos pacientes que se puedan beneficiar de tratamientos nuevos. Así, el objetivo de este documento ERICO es, por un lado, decidir la elegibilidad por factores de riesgo y la gestión óptima del paciente y, por otro, repensar el proceso asistencial del paciente: no es suficiente disponer de un medicamento eficaz sino identificar el mejor proceso asistencial para obtener los resultados óptimos en el mundo real, no sólo en los ensayos clínicos.

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