Publicado 06/02/2021 08:29CET

¿Te sangran las encías? Igual necesitas más vitamina C

Dentista, boca, paciente. Periodontitis.
Dentista, boca, paciente. Periodontitis. - ZLIKOVEC / ZLIKOVEC - Archivo

   MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Los dentistas aconsejan en caso de que sangren las encías cepillarse bien los dientes y usar hilo dental dos veces al día porque podría ser un signo de gingivitis, una etapa temprana de la enfermedad periodontal, sin embargo un nuevo estudio de la Universidad de Washington en EEUU sugiere que también debe controlar su ingesta de vitamina C, ya que su deficiencia podría ser la culpable del sangado.

   "Cuando ve que le sangran las encías, lo primero en lo que debe pensar es en no cepillarme más. Debe tratar de averiguar por qué le sangran las encías. Y la deficiencia de vitamina C es una posible razón", señala el autor principal del estudio, Philippe Hujoel, dentista en ejercicio y profesor de ciencias de la salud bucal en la Facultad de Odontología de la Universidad de Washington.

   El estudio, publicado en 'Nutrition Reviews', analizó investigaciones publicadas de 15 ensayos clínicos en seis países, que involucraron a 1.140 participantes predominantemente sanos, y datos de 8.210 residentes de EEUU. Encuestados en la Encuesta de examen de salud y nutrición de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

   Los resultados mostraron que el sangrado de las encías al sondear suavemente o la tendencia al sangrado gingival y también el sangrado en el ojo o la hemorragia retiniana se asociaron con niveles bajos de vitamina C en el torrente sanguíneo. Y los investigadores encontraron que aumentar la ingesta diaria de vitamina C en aquellas personas con niveles plasmáticos bajos de vitamina C ayudó a revertir estos problemas de sangrado.

   Tanto la tendencia al sangrado de las encías como el sangrado de la retina podrían ser un signo de un problema general en el sistema microvascular, de una tendencia al sangrado microvascular en la cerebro, corazón y riñones, explica Hujoel, quien también es profesor adjunto de epidemiología en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Washington.

   El estudio no implica que la reversión exitosa de una mayor tendencia al sangrado gingival con vitamina C prevenga accidentes cerebrovasculares u otros resultados de salud graves. Sin embargo, los resultados sugieren que las recomendaciones de vitamina C diseñadas principalmente para proteger contra el escorbuto, una enfermedad mortal causada por niveles extremadamente bajos de vitamina C, son demasiado bajas y que una ingesta tan baja de vitamina C puede provocar una tendencia a sangrar, que no debe tratarse con hilo dental.

   En consecuencia, recomienda que las personas intenten vigilar su ingesta de vitamina C mediante la incorporación de alimentos no procesados como la col rizada, los pimientos o los kiwis en su dieta, y si no puede encontrar alimentos sabrosos ricos en vitamina C, recomienda suplemento de aproximadamente 100 a 200 miligramos al día.

   El experto recuerda que las personas a dieta pueden haber reducido su ingesta de vitamina C. "Las frutas ricas en vitamina C, como los kiwis o las naranjas, son ricas en azúcar y, por lo tanto, generalmente se eliminan de una dieta baja en carbohidratos", afirma. Asimismo, la personas que comen exclusivamente carnes magras y evitan las vísceras ricas en vitaminas, pueden tener un riesgo particularmente alto de una ingesta baja de vitamina C.

   La asociación entre el sangrado de las encías y los niveles de vitamina C se reconoció hace más de 30 años. De hecho, dos estudios en coautoría del ex decano de la Facultad de Odontología de la Universidad de Washington Paul Robertson (publicados en 1986 y 1991) identificaron el sangrado de las encías como un marcador biológico de los niveles de vitamina C.

   "Hubo un tiempo en el pasado en el que la hemorragia gingival se consideraba de manera más generalizada como un marcador potencial de la falta de vitamina C. Pero con el tiempo, esta atención excesiva para tratar el síntoma de hemorragia con el cepillado o el uso de hilo dental lo ahogó o marginó, en lugar de tratar la causa", explica Hujoel.

   La revisión de la literatura de Hujoel también determinó que "la hemorragia retiniana y los accidentes cerebrovasculares están asociados con una mayor tendencia al sangrado gingival, y que la suplementación (con vitamina C) revierte el sangrado retiniano asociado con niveles bajos de (vitamina C) en plasma".

   Por lo tanto, perder la posible conexión entre el sangrado de las encías y los niveles bajos de vitamina C puede tener graves consecuencias para la salud. "Una prescripción predeterminada de higiene oral y otras intervenciones periodontales para 'tratar' patologías microvasculares, incluso si es parcialmente efectiva para revertir la hemorragia gingival como se sugiere en este metanálisis, es riesgosa porque no aborda ninguna morbilidad potencial y mortalidad asociada a patologías sistémicas relacionadas con microvasculares", advierte.