Publicado 18/05/2021 18:12CET

¿Cómo preparar los pies para la llegada del verano?

Archivo - Uñas de los pies.
Archivo - Uñas de los pies. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SELLEN - Archivo

MADRID, 18 May. (EUROPA PRESS) -

A propósito de la llegada del verano, la podóloga Carmen Naranjo, experta en Cirugía Podológica, Biomecánica y Ortopodología, ha recordado la importancia de mantener la piel del pie suficientemente hidratada con el fin de evitar la aparición de durezas y ampollas, más frecuentes en la época estival.

Así, la doctora Naranjo hace una clasificación sobre algunos perfiles a nivel podológico para justificar por qué es necesaria una buena hidratación en todos los casos. En primer lugar, para los deportistas, una piel bien hidratada, además de evitar las rozaduras y ampollas "es la mejor barrera para las infecciones bacterianas, víricas y fúngicas, ya que, cuando en la piel no se producen grietas, fisuras ni abrasiones, a los microorganismos patógenos les resulta imposible acceder a nosotros", señala la experta.

En lo que respecta a las personas mayores, comenta que, a consecuencia de la debilidad cutánea producida por la pérdida de colágeno propia del paso de los años, el mantenimiento de la hidratación mejora las durezas y callosidades que puedan presentar y la flexibilidad cutánea que ayuda al mejor movimiento de las articulaciones del pie durante la marcha.

Asimismo, cuando los pies se ven sometidos a cambios bruscos diarios de calzado, como pasar de zapato deportivo a sandalias o un zapato de tacón, el conservar la piel hidratada ayudará a evitar las rozaduras y, al mismo tiempo, a prevenir la aparición de callosidades o durezas.

En este sentido, la doctora Naranjo explica que "es necesario preparar los pies unas semanas antes de calzar las sandalias por primera vez, "para llevar a cabo una transición entre los calzados muy bastos y los más fresquitos para el verano". De esta forma, el pie no sufre un cambio brusco que pueda provocar patologías epiteliales.

Además, "en primer lugar, para afrontar el verano es imprescindible que se eliminen las durezas y callosidades presentes en los pies, bien sea por medios mecánicos como las limas y, si estas no actúan de manera efectiva, mediante la visita a un podólogo para que evalúe y trate cada caso de manera personalizada".

Por otro lado, Naranjo recuerda que las condiciones ambientales y los calzados veraniegos hacen más frecuente la aparición de ampollas. Esta dolencia tan común "no es más que un mecanismo de defensa de la propia piel para proteger su interior mediante la acumulación de líquido", detalla la experta. Su aparición en los pies puede deberse a varios factores, tal y como ha explicado.

CAUSAS DE LAS AMPOLLAS EN LOS PIES

En primer lugar, la causa principal es el roce o fricción continua contra el calzado, sobre todo cuando se hacen largos recorridos o cuando se estrena calzado. Esta lesión también puede darse por la fricción de piel con piel, y entonces la lesión suele aparecer entre los dedos.
Otra posible causa pueden ser las quemaduras por el sol, los productos químicos o líquidos a altas temperaturas.

Otro factor determinante es el pie de atleta y hongos en los pies. En este sentido, la doctora Naranjo sugiere que, en caso de ser propenso a la proliferación de ampollas sobre las prominencias óseas de los pies, se debe cubrir esa zona con un apósito de hidrogel para evitar a su aparición.

En caso de que aparezca una ampolla, la doctora advierte de que "nunca se deben pinchar o recortar la piel, pues así se facilita que se infecte esa zona de la piel". Por el contrario, recomienda cubrir esa ampolla con un apósito hidrocoloide y esperar a que se regenere la piel bajo el apósito.

EL ZAPATO ABIERTO, ¿MÁS "PELIGROSO" QUE EL ZAPATO CERRADO?

Asimismo, la podóloga advierte de que el zapato abierto o sandalia puede llegar a ser más peligroso "si no proporciona una correcta sujeción del pie; igualmente ocurre con el tipo zueco", señala. Este tipo de calzado, continúa, expone más cantidad de piel al exterior, con mayor riesgo de sequedad y más posibilidad de padecer agresiones como fisuras o pequeñas heridas o grietas.

Por otro lado, la doctora Naranjo alerta de que "la utilización continuada y diaria de zapatillas deportivas en verano favorece la hiperhidrosis o exceso de sudoración, con el peligro añadido de que aparezcan mal olor y pie de atleta".

¿CUÁLES SON LOS MEJORES TEJIDOS PARA EL CALZADO DE VERANO?

"Todos aquellos materiales y tejidos naturales como cuero, ante, algodón o lana son excelentes materiales para elegir un zapato. Acercándonos al verano, las tradicionales alpargatas o espardeñas a base de fibras naturales de esparto pueden ser una buena opción para combatir el calor y evitar la sudoración excesiva del pie. Y si elegimos las sandalias, es importante que estas sujeten el pie mediante tiras cruzadas o anchas y con pulsera que sujete el tobillo", aconseja Naranjo.

Asimismo, insta a evitar el uso diario de un mismo tipo de calzado, ya sean zapatos de tacón o deportivas de materiales sintéticos. "Es recomendable cambiar diariamente de zapato para no favorecer la aparición de problemas de sudoración e infecciones fúngicas", afirma.

En cambio, desaconseja de forma insistente "las chanclas llamadas brasileñas o hawaianas para la vida diaria o para caminar grandes distancias, ya que no sujetan bien el pie al caminar y producen innumerables problemas como fascitis o esguinces", advierte.

"Para mantener la piel de los pies con un nivel óptimo de hidratación debemos acostumbrarnos a aplicar a diario una crema hidratante. Pero no una crema corporal cualquiera, sino un producto que se haya sido elaborado con un fin podológico", concluye la doctora Naranjo.