¿Necesita tu hijo 'brackets'?

Actualizado 11/09/2015 10:50:21 CET
Brackets, dientes
Foto: GETTY//ELENATHEWISE

MADRID, 11 Sep. (INFOSALUS) -

   Los brackets son parte de los aparatos de ortodoncia, que se fijan en los dientes por un periodo de tiempo, para poder realizar movimientos dentales mediante arcos metálicos que van acoplados en ellos, con la finalidad de corregir una mala posición dental (o una maloclusión).

   BRACKETS: APARATOS DE ORTODONCIA

   Según explica a Infosalus el doctor Abel Cahuana Cárdenas, portavoz del comité científico de la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), la población en general, tiene un patrón facial genético, que influye en el desarrollo de las maloclusiones. Así la discordancia entre el tamaño de los dientes y el tamaño de las bases óseas, da lugar a casos de apiñamiento dental o a espacios entre dientes.

   Por otro lado, durante la infancia los hábitos (succión del chupete, del dedo o del labio inferior) y las disfunciones orales (respiración bucal o deglución atípica, entre otros) si son persistentes y prolongados condicionarán uno u otro tipo de maloclusión. Las caries son una de las causas importantes de maloclusión dental.

   Por norma general, el conjunto de brackets, arcos, medios de fijación y complementos se engloban como "aparatología fija" y se diferencian de los aparatos removibles, que se utilizan de forma discontinua.

   "Con aparatología fija, se pueden mover los dientes en todas direcciones del espacio. Se pueden recolocar los dientes a su posición teórica en su base ósea y corregir la mayoría de maloclusiones, excepto las que tengan como base una anomalía esquelética, es decir una anomalía de los maxilares", explica el doctor Cahuana, jefe de Sección de Odontopediatría del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.

LOS BRACKETS SON PUNTOS DE FIJACIÓN EN EL DIENTE

   Los brackets son puntos de fijación en el diente, tienen una ranura con características geométricas que permiten que el arco dental le trasmita una fuerza con dirección predeterminada, la fuerza sobre el diente se trasmite finalmente al tejido óseo, como fuerza de tensión, lo que ocasiona a nivel biológico reabsorción y formación de tejido óseo. Este proceso es casi continuo durante el tratamiento con aparatos fijos.

   El tratamiento habitual de ortodoncia dura entre 18 y 24 meses. Los tratamientos parciales con brackets, en niños de 6 a 9 años, suelen durar de 6 a 9 meses.

¿A PARTIR DE QUÉ EDAD SE DEBEN EMPLEAR BRACKETS?

   Los aparatos fijos (brackets) se utilizan para corregir las maloclusiones generalmente en dientes permanentes, por ello se utilizan a partir de los 9 a 12 años de edad. En edad más temprana, en pocas ocasiones se utilizan brackets, si fuesen necesarios, están limitados al sector anterior y por un corto espacio de tiempo.

   Algunas maloclusiones en esta edad temprana son importantes y cuando requieren tratamiento, suelen ser con aparatos  fijos o removibles (sin brackets) y suelen tener una función ortopédica, ya que actúan sobre el crecimiento y relación entre arcadas dentales.

  TIPOS DE BRACKETS

   "Existen muchos tipos de brackets, según su función hay brackets estándar y otros de baja fricción que permiten un efecto más continúo. Por las características de la ranura, hay varios tipos, su elección depende del profesional", señala el odontopediatra de la SEOP.

   Por el material con que se fabrican los hay metálicos, los más utilizados por su tamaño, facilidad de colocación y por su bajo coste y no metálicos, que tienen sobre todo finalidad estética y pueden ser de varios materiales, el más común el cerámico.

¿MOLESTAN O DUELEN LOS BRACKETS?

   Por un lado, la incorporación de elementos extraños en la cavidad bucal suele producir molestias, alguna rozadura o algo de dolor que suele ser tolerable y ceder a los pocos días siguiendo los consejos del dentista.

   Entre estas recomendaciones se encuentran seguir una dieta blanda los primeros días, la toma de antiinflamatorios de modo ocasional o emplear cera dental en las zonas de rozadura.

   En cada visita sucesiva, se activan los aparatos, lo que ocasiona que reaparezcan las molestias por uno o dos días de modo tolerable.

   Además, hay que tener en cuenta que la higiene bucal es más  compleja, lo que implica instruir al niño y a su familia sobre cómo llevarla a cabo. Es necesaria la utilización de complementos como mini cepillos, hilo dental o colutorios.