Publicado 28/05/2021 17:55CET

Casi dos tercios de los pacientes con rosácea están experimentando un empeoramiento por el uso de la mascarilla

Archivo - Rosácea, problemas en la piel
Archivo - Rosácea, problemas en la piel - VITHAS MADRID - Archivo

MADRID, 28 May. (EUROPA PRESS) -

Casi dos tercios de los pacientes con rosácea están experimentando un empeoramiento de los síntomas por el uso obligatorio de la mascarilla para protegerse frente al Covid-19, según una encuesta llevada a cabo recientemente por Galderma.

Aunque el uso de la mascarilla es esencial para la salud pública, los resultados de la nueva encuesta 'on line', en la que participaron 220 personas de Canadá y Alemania, revelan que casi dos tercios de los encuestados (63%) están experimentando un empeoramiento de los síntomas de su enfermedad dermatológica relacionado con el uso de la mascarilla, como enrojecimiento (75%), pápulas y/o pústulas (72%) y un aumento del número de brotes (53%).

Asimismo, un reciente estudio clínico independiente llevado a cabo en Italia, que investiga el impacto del uso de la mascarilla en pacientes con rosácea y acné común, también determinó que el uso prolongado de mascarillas aumenta la gravedad de la enfermedad y afecta significativamente a la calidad de vida de los pacientes con rosácea y acné.

A pesar del empeoramiento de los síntomas, más de 1 de cada 2 (52%) encuestados admitieron usar la mascarilla para ocultar la enfermedad y el 40 por ciento admitió no salir tan a menudo para evitar su uso. La encuesta también reveló que casi un tercio (30%) está dedicando más tiempo a su rutina de cuidado facial durante la pandemia.

Además, casi la mitad (48%) ha cambiado su forma de controlar la enfermedad desde que usa mascarilla; el 51 por ciento ha probado productos sin receta y solo el 27 por ciento ha sido prescrito un nuevo tratamiento por su médico.

Finalmente, el trabajo ha mostrado que solo un tercio (33%) de los encuestados ha acudido a una consulta médica presencial desde que comenzó la pandemia, y que solo el ocho por ciento ha realizado una consulta por videollamada. De los que no han pedido cita, el 47 por ciento afirmó que no quería hacerlo, mientras que el 21 por ciento declaró que no pudo concertarla.