Una nueva técnica para aplicar la anestesia epidural reduce a la mitad el dolor durante el parto

Publicado 05/11/2019 13:16:06CET
De izq a dcha - Emilio Matute, jefe de Anestesia, Nicolas Brogly, anestesista experto en la nueva técnica PIEB, y Antonio Hernández, jefe de Ginecología de HULZ.
De izq a dcha - Emilio Matute, jefe de Anestesia, Nicolas Brogly, anestesista experto en la nueva técnica PIEB, y Antonio Hernández, jefe de Ginecología de HULZ. - SANITAS

MADRID, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela ha incorporado una nueva técnica para la analgesia obstétrica a través de epidural que mejora sustancialmente la satisfacción de la madre, reduce a la mitad el dolor percibido durante el parto y disminuye el consumo de anestésicos locales.

Dos tercios de las parturientas experimentan algún tipo de dolor durante el parto al no recibir la analgesia correcta. "Esto es hoy sencillamente inaceptable", ha expuesto el responsable del Servicio de Anestesia de La Zarzuela, Nicolás Brogly. Sin embargo, "ya es posible controlar el dolor mediante un nuevo protocolo de uso de la analgesia epidural, que sigue siendo la técnica de referencia para el parto, por su seguridad y funcionamiento y porque no tiene efectos directos sobre el feto".

Los últimos avances científicos permiten que la analgesia se administre en función de la necesidad de cada parto y de la experiencia de cada paciente, aliviando el dolor, pero intentando a la vez evitar el bloqueo excesivo del aparato locomotor, con lo que se logra mantener la movilidad de las piernas y la participación activa en el nacimiento del bebé.

Así, en la última década se han conseguido mejoras importantes en la reducción de la morbimortalidad, en la seguridad de la técnica, en la disminución de los anestésicos locales y de los efectos adversos que sucedían. Sin embargo, persiste la incidencia del conocido como dolor irruptivo, que aparece en el trabajo durante el parto, en un momento dado, pese a la analgesia suministrada.

"Hasta hace no mucho, había que esperar a que la paciente experimentara dolor para suministrar la analgesia. Posteriormente, comenzamos a usar la técnica PCEA (siglas en inglés para el término 'Anestesia epidural controlada por el paciente'), que consiste en que la propia paciente se administra las dosis cuando percibe dolor, aunque no es fácil de aprender ni de usar correctamente", ha explicado Brogly.

UNA TÉCNICA NOVEDOSA

La gran novedad incorporada por La Zarzuela es el 'Programmed Intermitent Epidural Bolus' (PIEB), que consiste en el uso de bolos (dosis de medicación administradas en períodos cortos de tiempo) epidurales programados intermitentemente. "Esto es lo último en anestesia epidural", ha asegurado el jefe de servicio de Anestesia de La Zarzuela, Emilio Matute. "Hasta aquí estábamos combinando la técnica PCEA con una infusión continua de analgésico. Ahora, gracias a la técnica PIEB, la combinamos con la PCEA y nos olvidamos de la infusión continua", ha explicado.

El avance de la tecnología permite espaciar el suministro del analgésico, ya sea mediante la dosis suministrada vía PIEB, ya sea por la que aplica directamente la paciente (PCEA). "No solo es más efectivo, sino también más seguro; si no ha transcurrido un tiempo mínimo entre dosis de analgesia, no se administra. Acompasando los bolos evitamos la sobredosificación o los bloqueos motores demasiado altos", ha añadido el doctor Brogly.

UN PARTO MÁS CÓMODO

Los doctores han apuntado a que la evidencia científica muestra que el dolor irruptivo aparece en un 33,5 por ciento de los casos con la técnica PCEA, mientras que aplicando la técnica PIEB solo se da en un 18 por ciento. Además, con la técnica PIEB, la participación de la paciente en el control de la analgesia también se reduce, de un 50,4 por ciento de los casos al 27 por ciento, con lo que la experiencia del parto es más satisfactoria y cómoda. La nueva técnica permite también una menor administración de anestésicos locales a lo largo de todo el trabajo del parto, ya que se consigue alargar y cubrir más espacio analgésico con la misma dosis.

Finalmente, el bloqueo motor de las pacientes cae al 1 por ciento, desde más de un 6 por ciento, en los casos con técnica PIEB, así como los partos instrumentados (con fórceps y ventosas), del 11,6 al 6,3 por ciento, gracias a la mayor participación de la futura mamá en el proceso expulsivo del bebé.

HUMANIZACIÓN DEL PARTO

Estas mejoras no solo son percibidas por pacientes y anestesistas, sino también por los ginecólogos. "Cuanto más cómoda se sienta la paciente, menos partos instrumentales vamos a tener que afrontar", ha sostenido el jefe de servicio de Ginecología de La Zarzuela, Antonio Hernández.

"Esta nueva técnica es especialmente interesante porque evita las dos principales quejas de las madres con respecto a la epidural, como son el excesivo bloqueo motor, que no les permitía casi moverse, y la insuficiente analgesia, lo que les provocaba una reiteración del dolor. Ahora esto ya no va a pasar", ha afirmado.

La técnica PIEB forma parte de lo que el doctor Hernández denomina humanización de la asistencia al parto, un proceso en el que La Zarzuela viene trabajando desde hace años y al que ahora se suman los anestesistas. "La epidural hay que suministrarla cuando a la paciente se le hacen dolorosas las contracciones. Y somos nosotros los anestesistas, los que debemos adaptarnos a ese momento del parto, no como pasaba antes, que se adaptaban las madres. Y adaptando también el uso de técnicas avanzadas como la PIEB", ha recalcado el doctor Matute.

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