Publicado 09/06/2022 12:50

La integración temprana de los cuidados paliativos se asocia con un aumento en la supervivencia en pacientes con cáncer

Archivo - Unidad Cuidados Paliativos Pediátricos Fundación Vianorte-Laguna
Archivo - Unidad Cuidados Paliativos Pediátricos Fundación Vianorte-Laguna - FUNDACIÓN VIANORTE-LAGUNA - Archivo

MADRID, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

La integración temprana de los cuidados paliativos se asocia con un aumento en la supervivencia global en el paciente con cáncer y con un ahorro de costes para el sistema de salud, según han puesto de manifiesto los expertos que se reunirán en el marco del XIII Congreso Internacional de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos.

Durante el mismo, también se abordará el tratamiento temprano de los síntomas en el paciente oncológico. Esta mesa de debate, organizada por Kyowa Kirin, estará coordinada por el doctor Álvaro Gándara del Castillo, Jefe de Servicio de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, y la doctora Dulce Rodríguez Mesa, jefa de Servicio de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Universitari Sant Joan de Reus.

Según los expertos, los cuidados paliativos deberían ser una práctica estándar junto con la atención oncológica. En palabras del doctor Gándara "aliviar los síntomas dolorosos y la carga emocional que acompañan a la progresión de la enfermedad puede permitir que el paciente siga viviendo con calidad de vida a pesar de una enfermedad grave".

El doctor Gándara del Castillo añade una serie de recomendaciones. "En primer lugar, es fundamental crear un equipo terapéutico con el paciente y su familia, abordar los síntomas físicos y psicológicos, educar sobre la enfermedad y su pronóstico, definir los objetivos del tratamiento, evaluar y apoyar la ayuda psicológica y tomar decisiones compartidas", expresa.

La presencia de síntomas (como dolor, estreñimiento, astenia, anorexia) afecta negativamente a la calidad de vida de los pacientes oncológicos. Y son factores de pronóstico de la supervivencia global, es decir, con frecuencia, un peor control de estos síntomas está relacionado con menor supervivencia. Por otro lado, un aumento de la supervivencia suele implicar una mayor prevalencia de síntomas crónicos, como el dolor.

EL DOLOR: UNO DE LOS SÍNTOMAS MÁS COMUNES RELACIONADOS CON EL CÁNCER

Precisamente, entre los síntomas más comunes relacionados con el cáncer y su tratamiento se encuentra el dolor. Se trata de un problema de salud global, con elevada prevalencia, que alcanza al 90 por ciento de pacientes en fases terminales y afecta a su calidad de vida.

Los expertos remarcan la relevancia de distinguir el dolor irruptivo oncológico del dolor basal. El dolor irruptivo oncológico (DIO) aparece de forma súbita y transitoria y se caracteriza por su intensidad elevada, un inicio rápido (1-5 minutos) y una frecuencia de 1 a 4 episodios al día, con una duración usualmente inferior a unos 20-30 minutos.

El origen más habitual de este tipo de dolor puede estar en el propio tumor (70-80%) o en el tratamiento anticáncer (10-20%). El 59 por ciento de los pacientes oncológicos sufren este dolor irruptivo oncológico. En palabras del doctor Gándara, "el DIO debe ser preferentemente tratado con opioides de liberación inmediata, los cuales tienen un inicio de la acción a los 3-15 minutos y un efecto que dura tan solo de 1 a 2 horas".

ESTREÑIMIENTO INDUCIDO POR OPIOIDES, UN TRASTORNO DISCAPACITANTE

"El 'gold standard' del tratamiento del dolor crónico oncológico son los opioides", comenta la doctora Dulce Rodríguez. Estos pueden producir en el paciente estreñimiento, por ello, hasta el 87 por ciento de los pacientes oncológicos con dolor presentan estreñimiento inducido por opioides (EIO).

Las causas de este problema pueden encontrarse en una disminución de la secreción intestinal o en el aumento del tono del esfínter anal. El EIO es poco probable que mejore con el tiempo y, por lo tanto, debe ser anticipado, monitorizado y abordado durante todo el curso del tratamiento con opioides.

Así, se trata de un trastorno angustiante y discapacitante, asociado a una morbilidad significativa. "Los pacientes con DIO sufren en su día a día las consecuencias de este problema, en forma de estreñimiento crónico, formación de hemorroides, dolor/quemazón rectal, obstrucción intestinal, rotura colónica, e incluso muerte en casos extremos.

"Todo ello, con un gran impacto en la reducción de la productividad laboral y la disminución de su calidad de vida", explica la doctora Rodríguez. A nivel económico, el EIO implica un mayor gasto sanitario de medicación y de utilización de los recursos (3,8 veces más), y más visitas a los profesionales sanitarios (61%).

"El EIO es un problema común, pero poco reconocido y poco tratado, en parte porque los pacientes pueden sentirse avergonzados de revelar sus síntomas; y, por otro lado, por la falta de concienciación del personal sanitario y por la ausencia de un protocolo estándar para su tratamiento", añade la experta. "Sin embargo, en la actualidad contamos con tratamientos específicos para el EIO que no afectan a la eficacia analgésica y que suponen un gran beneficio para estos pacientes", concluye la doctora Rodríguez.

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