Publicado 03/03/2022 13:23

Experto advierte sobre el riesgo de demorar la cirugía bariátrica tras cancelarse el 60% de las cirugías por la COVID-19

Archivo - Obesidad.
Archivo - Obesidad. - ISTOCK - Archivo

MADRID, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

El 60 por ciento de los procedimientos bariátricos se cancelaron en los últimos dos años debido a la COVID-19, a pesar de ser un tratamiento que no se puede demorar porque su aplazamiento conlleva importantes implicaciones en la calidad de vida y la supervivencia del paciente, según ha advertido el cirujano digestivo y director médico de Johnson & Johnson Medical Devices, Manuel Vilches.

En el marco del Día Mundial contra la Obesidad, que se celebra este viernes 4 de marzo, el médico afirma que existe un gran desconocimiento sobre el gran impacto que tiene esta enfermedad en la sociedad. Los datos sobre la incidencia en España son "reveladores": el 39 por ciento de la población tiene sobrepeso y el 22 por ciento sufre obesidad.

El profesional señala que la solución más recomendable para combatir la obesidad, bajo indicación y prescripción médica, es la cirugía bariátrica. "Este tipo de intervención está recomendada para los pacientes con un índice de masa corporal superior a 40, así
como para aquellas personas que padecen obesidad con un IMC de 35 y presentan comorbilidades asociadas", ha manifestado.

Al respecto, ha añadido que el 85 por ciento de las pacientes con IMC>35 abandona los cambios de dieta y el ejercicio al no observar
resultados a corto plazo. En relación con el número de operaciones quirúrgicas, Vilches ha lamentado que la cirugía bariátrica no esté considerada como prioritaria, por lo que el 68 por ciento de los pacientes tiene que esperar un mínimo de seis meses para acceder a la cirugía bariátrica "e incluso, en algunos casos, se prolonga
hasta más de cuatro años".

Entre las enfermedades que se originan en las personas como
consecuencia de padecer obesidad se encuentra la diabetes tipo II, depresión, e incluso aumenta el riesgo de la aparición de algunos tipos de cáncer, como el cáncer de mama, colon o riñón. Además, posponer la cirugía bariátrica durante la pandemia COVID-19 ha tenido un fuerte impacto físico y psicológico en los pacientes con
obesidad por su mayor riesgo asociado.

Por último, Vilches ha puesto de manifiesto que, aunque la cirugía bariátrica pudiera parecer que supone un coste para el sistema sanitario, en realidad es una inversión que implica un
ahorro a largo plazo. "Las personas con sobrepeso consumen más recursos sanitarios, se someten a más intervenciones quirúrgicas y duplican el gasto en prescripciones que las personas con un IMC<25 kg/m2 y con la cirugía bariátrica conseguimos disminuir o eliminar las comorbilidades asociadas a la obesidad, además de mejorar las expectativas y la calidad de vida de los pacientes".

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