Publicado 14/04/2021 18:28CET

Los relatos también pueden ayudar a contrarrestar la información sobre las vacunas contra la COVID-19

Archivo - Vacunación contra el coronavirus.
Archivo - Vacunación contra el coronavirus. - ZORANM/ISTOCK - Archivo

MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

Michael Dahlstrom, profesor y director de la Escuela de Periodismo y Comunicación de Masas de la Universidad Estatal de Iowa (Estados Unidos), ha examinado el modo en que las narraciones o los relatos pueden ayudar a contrarrestar la desinformación sobre las vacunas contra la COVID-19.

En un artículo publicado en la revista 'Proceedings of National Academy of Science', recuerda que la simple presentación de los hechos, sin ninguna conexión, puede no ayudar a la gente a tomar decisiones informadas.

"Si la persona no tiene el contexto, los antecedentes o la experiencia para relacionar los hechos de forma precisa, básicamente le estás dando piezas de un rompecabezas que pueden no encajar y luego esperas que se haga una idea clara. En la ciencia, que a menudo es complicada, puede ser útil presentar los hechos y mostrar cómo se conectan, para que la gente vea el panorama más amplio de una manera precisa para tomar una decisión", explica el autor.

Dahlstrom señala que estamos programados para dar sentido al mundo que nos rodea, y las historias son la principal estructura que utilizamos para establecer esas conexiones.

Por ejemplo, indica que una historia sobre cómo la vacuna contra la COVID-19 está permitiendo a las familias volver a conectarse después de meses de separación es más persuasiva y convincente que explicar cómo funciona la vacuna y su eficacia. Sin embargo, advierte de que las historias no siempre tendrán impacto. "En cuestiones controvertidas, habrá personas de ambos extremos que se alineen con las historias que confirmen lo que creen y ataquen las historias contrarias a sus creencias", apunta.

Como explica Dahlstrom en su artículo, las investigaciones han demostrado que al público le cuesta identificar los errores en las narraciones y, por lo general, los acepta como hechos. Incluso cuando la gente sabe que una historia es engañosa o incorrecta, sigue tendiendo a creerla, en lugar de ignorarla. Por eso, presentar una narrativa igualmente convincente puede ser más eficaz que intentar contrarrestar esa desinformación sólo con hechos.

"Las narraciones pueden ser la causa y el remedio de la desinformación científica. Realmente depende de cómo el narrador incorpore la ciencia en el mensaje. Tomar los hechos y conectarlos de forma que muestren que las experiencias humanas se suman a lo largo del tiempo. Las conexiones construidas por las historias tienden a incrustarse en las conexiones que ya has hecho en tu cabeza. Luego se conectan profundamente con otras experiencias, y por eso son poderosas", reflexiona Dahlstrom.

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