Los ataques de Israel contra la Franja de Gaza que han continuado durante el alto el fuego con Hamás que entró en vigor en octubre del año pasado han dejado ya 890 muertos después de que el Ministerio de Salud del enclave palestino, bajo control del movimiento islamista Hamás, informara de ocho muertos más (uno de ellos recuperado bajo escombros de ataques previos) en las últimas 48 horas.