Naciones Unidas y la Unión Africana (UA) han condenado en las últimas horas el asesinato de Saif al Islam, hijo del fallecido líder libio Muamar Gadafi, y han pedido contención para evitar que la situación impacte negativamente sobre el proceso de transición de cara a la convocatoria de elecciones y la reunificación administrativa y territorial del país africano.