Las autoridades de Estados Unidos han elevado este miércoles a más de 43.000 la cifra de sus nacionales evacuados "sanos y salvos" desde Oriente Próximo y ha anunciado una reducción de vuelos ante la "falta de demanda", mientras continúa la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, en pleno proceso de negociaciones entre Washington y Teherán para intentar alcanzar un nuevo acuerdo nuclear.