Actualizado 27/01/2021 12:16 CET

¿Cómo vivir la incertidumbre sin que afecte a la salud mental?

Mature Adult man working in the office
Mature Adult man working in the office - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ELENALEONOVA - Archivo

MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

Ante la incertidumbre provocada por la situación de pandemia actual, y para la que tampoco hay un horizonte de finalización definido, la doctora en medicina y terapeuta, Marisa Navarro, ha elaborado un decálogo de recomendaciones con el fin de evitar poner en peligro la salud mental.

En primer lugar, la psicóloga recomienda la aceptación de la situación, pues ello "traerá paz y serenidad". "Si no la aceptamos estaremos en conflicto con ella y esto nos llenará de sentimientos negativos", y añade que esto no implica "aguantarse o resignarse con lo que hay", sino "aceptar lo que hay". "La aceptación está llena de acción que te permitirá ver el lado bueno de las cosas, animarte a realizar alguna actividad en la medida de lo posible", explica.

En segundo lugar, Navarro aboga por tomar consciencia del momento presente. "Nacemos con esta capacidad innata; de niños estamos en este momento continuamente pero, a medida que crecemos, comenzamos más a preocuparnos por el futuro o vivir recordando el pasado" señala, explicando que este fenómeno se debe a un "supuesto sentido de supervivencia" y protección ante posibles peligros.

En tercer lugar, la doctora recuerda la importancia de "desconectar". "Estar informado es importante, pero llega un momento en que leer constantemente noticias sobre la pandemia, recibir mensajes sobre si la gestión está siendo buena o mala, puede producir mucha ansiedad", advierte la experta.

Asimismo, Navarro aconseja no pensar en lo que hace falta, sino en lo que se tiene. "Piensa en lo que tienes, si tienes salud, si tienes personas que te quieren, aunque no puedan estar contigo en estos momentos", señala, aunque avisa de que es algo "muy difícil cuando lo que falta es un ser querido". "En este sentido, cuando pasa el tiempo, hablar de esas personas que ya no están, recordar anécdotas o cosas que hacían, recordarles con amor, nos llena de alegría aunque a veces también se llore", abunda.

En quinto lugar, la doctora destaca la importancia de mantenerse ocupado. "Una de las mejores terapias para todo y para dejar de pensar en lo negativo es salir a dar un paseo, leer, escuchar música, aprender e investigar para adquirir nuevos conocimientos, ya que mantenerse ocupado hace mucha compañía", afirma Navarro.

Además, también recomienda mantener las costumbres. "Si lo que te hacía feliz era la comida de los domingos con tu familia, y ahora no puedes, continúa haciendo una comida especial ese día; la compañía la puedes sustituir por una videollamada con ellos", ejemplifica, y añade que "lo importante es que no se pierdan las costumbres que daban alegría, aunque se tengan que adaptar a las circunstancias".

Otro de los consejos que aporta pasa por ser agradecido. "Las personas que son así son más felices en general, pero además gozan de mejor salud, tienen un corazón más sano, unos niveles de ansiedad mucho más bajos, y disfrutan más de todo", explica.

Además, la experta incide en la idea de que se suele pensar en lo que no se tiene, y esto afecta a la salud mental. "Creo que se debe cambiar la dirección de esta mirada, y centrarla en todo aquello que se tiene y dar las gracias, sobre todo por aquello, que la mayoría de nosotros poseemos, y que damos por supuesto y por normal, cuando es una verdadera maravilla; entender que lo que ya tenemos es un verdadero regalo, y reconocerlo, nos llena de fuerza e ilusión", profundiza.

En este sentido, Navarro también aconseja "pensar en positivo". "Muchas veces solo hablamos de problemas y hay que tratar de dosificar, y encontrar el espacio para resaltar también las cosas buenas que han pasado a lo largo de día", apunta.

Así, como esta situación, en menor o mayor medida, es "muy dura para todos", la doctora recuerda los beneficios de "desahogarse". "Aunque tengas salud, tu trabajo no peligre y tengas a tus seres queridos cerca, a veces también la situación te afecta emocionalmente y tienes derecho a quejarte; no debes sentirte culpable por ello, pero tampoco permitas que el pesimismo se apropie de tus pensamientos más allá del rato que necesitas para desahogarte", expresa.

Por último, Navarro recomienda ser flexible, porque, "cuando algo no puede hacerse, podrá hacerse otra cosa", afirma. "La adaptación a las circunstancias, la capacidad de empezar de cero o de reinventarse definen a las personas mentalmente más fuertes, y estas son características que pueden adquirirse y entrenarse", ha añadido.

Para finalizar, la doctora recomienda que, en caso de sentir que no se puede controlar la situación, se pida ayuda a profesionales o expertos. "Recuerda que no eres el único que se siente triste o deprimido, la situación es verdaderamente dura y tus sentimientos son normales", ha concluido.