Publicado 25/03/2022 16:10

Vithas Sevilla sostiene que las revisiones ginecológicas son "la mejor prevención" contra el cáncer de cérvix

La ginecóloga del Grupo Insego en Vithas Sevilla Pilar Sanjuán
La ginecóloga del Grupo Insego en Vithas Sevilla Pilar Sanjuán - VITHAS SEVILLA

SEVILLA, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -

Cada año en España se diagnostican 1.492 cánceres de cuello de útero y por esta causa fallecen unas 825 mujeres al año, según ha explicado la ginecóloga del Grupo Insego en Vithas Sevilla y experta en esta patología Pilar Sanjuán, quien ha sostenido que "para la prevención de esta patología la mejor herramienta es el cribado que se realiza en las revisiones".

El cuello del útero, o cérvix uterino, es el área genital con "mayor riesgo" para que se produzcan infecciones persistentes por el virus del papiloma humano (VPH), según ha señalado en un comunicado Vithas Sevilla.

El centro hospitalario ha subrayado que, entre los factores de riesgo que contribuyen a que el VPH persista en el organismo y que, por tanto, ocasione "mayor probabilidad" de producir cáncer de cuello de útero, se encuentran la vida sexual; el tipo de VPH; el tabaquismo; las situaciones que conlleven alteraciones del sistema inmunitario; las infecciones genitales por Chlamidias o virus del herpes; la multiparidad; y la toma prolongada de anticonceptivos hormonales.

En ese sentido, la doctora Sanjuán ha explicado que "la principal vía de transmisión es la sexual, fundamentalmente con la penetración sin el uso de preservativo, pero también puede contagiarse por el contacto con la zona genital y el sexo oral". Es la enfermedad de transmisión sexual "más frecuente", sobre todo en los primeros años tras el inicio de relaciones sexuales, y, según Vithas, se estima que aproximadamente el 80% de las mujeres sexualmente activas contactan con al menos un tipo de VPH en algún momento de su vida.

Por otro lado, ha indicado que más del 80% de estas infecciones son transitorias y se resuelven en el transcurso de los dos años posteriores a la infección, sobre todo en edades inferiores a 25 a 30 años, pero si no desaparece, puede desarrollar lesiones que desemboquen en cáncer de cuello de útero.

El centro ha puntualizado que la citología permite detectar alteraciones producidas por el VPH, "de ahí la importancia de realizarse revisiones periódicas", ha explicado Sanjuán. Según la alteración que se presente podrá "ser necesario" realizar una colposcopia para estudiar "más en profundidad" el cuello del útero y poder tomar muestras --biopsias-- de las zonas sospechosas.

Las mujeres vacunadas también deberán realizarse controles periódicos, así como una citología cervical entre los 25 y 30 años, según Vithas Sevilla. A partir de los 30 años se debe realizar una prueba de VPH cada cinco años, que se empezará a implantar también en España mediante un cribado poblacional al igual que se hace con el cáncer de mama.

Según Sanjuán, "para la prevención de esta patología la mejor herramienta es el cribado que se realiza en las revisiones para detector a las personas que padezcan infección y evitar así que derive en cáncer".

TRATAMIENTO DEL CÁNCER DE CUELLO DE ÚTERO

Según la especialista de Vithas Sevilla, para tratar este cáncer se debe acudir a la cirugía, radioterapia y/o quimioterapia según el estadío en el que nos encontremos. "Cuanto adquirimos la infección por el VPH, antes de que aparezca el cáncer de cuello de útero, las lesiones producidas por el VPH van progresando, pasando de lesiones precancerosas leves a graves, por lo que cuando aún estamos en las fases iniciales de la enfermedad, en el 80% de los casos las lesiones regresarán favorecidas", ha indicado Sanjuán.

"Para ello debemos potenciar el sistema inmune, el uso del preservativo y aplicar tratamientos tópicos sobre el cérvix para facilitar la eliminación del VPH", ha recomendado.

Sin embargo, cuando se está en la fase de las lesiones precancerosas graves, "lo mejor", según el centro, es realizar una "pequeña" intervención sobre el cuello del útero --conización-- para extirpar la zona dañada. Es una intervención "sencilla y rápida" en forma de cono sobre la parte más externa del cuello del útero, justo donde se localiza la lesión.

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