Publicado 24/06/2020 9:45:38 +02:00CET

Los vértigos pueden indicar migraña aunque no haya dolor de cabeza

Una persona con dolor de cabeza
Una persona con dolor de cabeza - SIDDAO - Archivo

   VALÈNCIA, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El doctor Rafael Barona, otorrino del hospital La Salud de València, ha advertido que los vértigos pueden indicar migraña aunque no haya dolor de cabeza. Un 11 por ciento de los pacientes que acuden a una consulta por mareos y desequilibrios padecen migraña vestibular, que afecta al 1% de la población y es la segunda causa más frecuente del vértigo.

   Se trata de una patología infradiagnosticada a causa de su duración variable, que oscila entre cinco minutos y 72 horas, y su falta de relación temporal con la cefalea. Según apuntan desde La Salud, a pesar de que se asocia una migraña con un fuerte dolor de cabeza, esta patología no siempre se manifiesta de la misma manera.

   Así, en ocasiones lo que produce es una fuerte sensación de giro de los objetos con náuseas e incluso vómitos. En estos casos, se trata de una llamada migraña vestibular o migraña asociada al vértigo.

   Según el otorrino, "se caracteriza porque el paciente sufre crisis repetidas de vértigo y/o desequilibrio, generalmente de horas de duración (puede variar entre 5 minutos y 72 horas) sin alteraciones objetivas de la audición que pueden estar asociadas o no a cefalea". Los pacientes que sufren esta dolencia suelen tener antecedentes familiares o personales de migrañas.

   El síntoma principal de esta patología no es el dolor de cabeza sino el vértigo. A veces los pacientes también sufren alteraciones visuales u hormigueos en las extremidades. Según el doctor Barona, "tiene varias formas de presentación como la migraña asociada a vértigo (MAV), la cefalea postraumática por conmoción cerebral, la migraña de esfuerzo... Estas variantes también pueden desarrollar crisis vertiginosas que a menudo son más problemáticas que el dolor de cabeza".

   La migraña asociada a vértigo o desequilibrio la pueden diagnosticar y tratar distintos especialistas: otorrinos, neurólogos o médicos de familia. Todos ellos deben estar familiarizados con estos pacientes y sus principales síntomas.

   "La historia clínica que se realiza al paciente debe ser meticulosa y exhaustiva, ya que es la que nos dará el diagnóstico, que es fundamentalmente clínico. Siempre es necesario complementarlo con una batería de pruebas de la función auditiva y vestibular: audiometría tonal, potenciales evocados auditivos de tronco cerebral, pruebas posicionales, prueba vestibular calórica con videooculografía, posturografía dinámica computarizada, pruebas de imagen como TAC o Resonancia magnética", asegura el especialista.

   "Estas pruebas ayudan a descartar otro tipo de patología y a conocer mejor el estado del paciente", ha añadido. Para prevenir la migraña vestibular hay que cuidar la dieta y los hábitos de vida. Es recomendable reducir la tensión y el estrés, hacer ejercicio moderado tres o cuatro veces a la semana y evitar ayunos prolongados.

   También es conveniente regular las horas de sueño: no dormir ni mucho ni poco. Unas 8 horas al día y si es posible acostándose y levantándose más o menos a la misma hora cada día.

DESENCADENANTES

   En cuanto a la alimentación, hay ciertos factores desencadenantes de la migraña, según señala. Así, es conveniente evitar en la medida de lo posible el chocolate, las bebidas de cola, el alcohol y el café, así como las carnes y pescados ahumados, curados o procesados, las sopas enlatadas o preparadas, el queso curado y las judías, habas, garbanzos, guisantes, cebollas y olivas.

   Frutas como aguacate, higos, papayas, ciruelas rojas y pasas tampoco son recomendables y hay que evitar también la comida china porque contiene importantes cantidades de glutamato monosódico.

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