Actualizado 08/02/2021 18:12 CET

Un tratamiento probado en ratones abre la puerta a prevenir enfermedades que causan ceguera en humanos

Revisión de degeneración macular asociada a la edad (DMAE)
Revisión de degeneración macular asociada a la edad (DMAE) - ANGEL CARBONELL/IMO - Archivo

MADRID, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un tratamiento probado en ratones y basado en los lípidos que se encuentran en la retina del ojo, los ácidos grasos poliinsaturados de cadena muy larga (AGP-CLP), podría prevenir enfermedades oculares que causan ceguera, como la degeneración macular asociada a la edad, la retinopatía diabética y algunas enfermedades hereditarias de la retina; según investigadores del Centro Oftalmológico John A. Moran en Utah (Estados Unidos).

Fabricados en el organismo por la enzima ELOVL4, pero raramente consumidos en una dieta normal, los AGP-CLP no estaban disponibles comercialmente en cantidades suficientes para la investigación en animales o humanos, por lo que la investigación ha sido complicada.

No obstante, el autor del estudio, Paul S. Bernstein, y sus colegas del Departamento de Química de la Universidad de Utah han cambiado el paradigma, inventando un método para sintetizar cantidades suficientemente grandes de AGP-CLP para evaluar sus potenciales propiedades de conservación de la vista. El método y los resultados del primer estudio que lo utiliza se han publicado esta semana en 'Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America' (PNAS).

Así, el estudio determinó que la administración de suplementos con AGP-CLP aumentó los niveles de los lípidos en la retina y también mejoró la función visual en ratones normales y en aquellos que tenían un defecto en la enzima ELOVL4. Aunque Bernstein afirma que aún queda trabajo por hacer, los resultados son "un primer paso emocionante", tal y como ha expresado.

ÁCIDOS GRASOS SUMINISTRADOS POR VÍA ORAL

"La síntesis de AGP-CLP abre un nuevo campo de estudio y estos primeros resultados son muy prometedores", afirma Bernstein. "Nuestros resultados plantean cuestiones interesantes sobre cómo los AGP-CLV administrados por vía oral mejoran la visión, cómo se transportan en el torrente sanguíneo y cómo se dirigen selectivamente a la retina", apunta. Según explica, primero hay que optimizar la formulación de los AGP-CLP, la dosis y el momento de la intervención, y luego "habrá que definir los mecanismos subyacentes".

Por su parte, el catedrático de Química Orgánica Jon D. Rainier, coautor de la investigación, ha manifestado que el grupo confía en poder sintetizar otras variantes de AGP-CLP. "Hay un número de variantes de estos ácidos grasos poliinsaturados que están presentes en el ojo humano", ha reiterado Rainier.

"Hasta ahora, solo hemos fabricado un miembro de esta familia, pero confiamos en que nuestro nuevo método sintético nos permitirá sintetizar y estudiar las demás variantes y, al hacerlo, obtener una idea mucho mejor de lo que hace cada uno de los AGP-CLP", ha concluido.