Publicado 11/07/2022 08:17

Los trasplantes de córnea, una realidad cada vez más demandada

Archivo - Ojo, córnea
Archivo - Ojo, córnea - CHOREOGRAPH/ ISTOCK - Archivo

   MADRID, 11 Jul. (EDIZIONES) -

   La alta demanda de los trasplantes de córnea hace que se esté investigando mucho en el campo de las llamadas 'córneas artificiales', aquellas elaboradas a partir de nuevos materiales o de tejidos del propio paciente; de esta forma, podrían fabricarse córneas altamente biocompatibles y sin necesidad de donantes.

   "Los trasplantes de córnea representan un procedimiento habitual, dada la alta tasa de éxito del mismo, y el volumen de donaciones en nuestro país. Solo en España se realizan cada año alrededor de 5.000 trasplantes de córnea al año, siendo este tipo el que más se realiza en el territorio nacional", asegura el doctor Carlos Lisa, cirujano de la Unidad de Córnea y Cristalino del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega (IOFV), durante una entrevista con Infosalus.

   En concreto, este experto recuerda que la córnea es el tejido más anterior del globo ocular "sería como el cristal del reloj", y una ventana a través de la que vemos, "la primera lente que encuentra la luz cuando llega a nuestro ojo". El banco de ojos es el encargado de recoger, de estudiar, y de mantener las córneas de las donaciones (procedentes de un fallecido), para garantizar la idoneidad del tejido.

UN DAÑO DE LA CÓRNEA QUE COMPROMETA LA VISIÓN

   Según concreta el doctor, el trasplante está indicado cuando existe un daño en la córnea que afecte a la calidad o a la cantidad de visión, y no sea recuperable mediante técnicas más conservadoras. "Generalmente suele deberse a patologías que afectan a su transparencia", aclara.

   Entre ellas, este oftalmólogo dice que destacan las infecciones secundarias al uso de lentes de contacto o a aquellas relacionadas con el virus herpes, que provocan la aparición de cicatrices opacas.

   "También otras patologías frecuentes son el queratocono (excesiva curvatura de la córnea), y la distrofia de Fuchs, que supone un daño acelerado de las células endoteliales encargadas de mantener la transparencia. Estas células se van perdiendo de manera natural con el paso de los años, pero también pueden dañarse tras repetidas intervenciones intraoculares", agrega.

TIPOS DE TRASPLANTE DE CÓRNEA

   Según concreta el doctor Lisa, existen dos tipos de trasplantes: el 'trasplante penetrante o completo', que tiene como finalidad sustituir la córnea entera por una córnea sana, que incluye las tres capas principales de la córnea (epitelio, estroma y endotelio), y se indica cuando la enfermedad afecta a todas ellas; la otra opción engloba a los trasplantes laminares bien anteriores o posteriores.

   "En este último caso solo sustituimos aquellas capas que se encuentren dañadas. Los trasplantes laminares anteriores están indicados, por ejemplo, en casos de herpes corneal o queratocono, y los trasplantes laminares posteriores (o trasplantes endoteliales), en casos de distrofia endotelial de Fuchs o queratopatía bullosa. Los trasplantes laminares aportan una mayor eficacia y seguridad, hechos que se traducen en una rehabilitación visual más rápida y una menor incidencia de complicaciones como el glaucoma, la infección o el rechazo del injerto", detalla el especialista del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega.

EN QUÉ CONSISTE ESTA INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA

   A día de hoy, el cirujano de la Unidad de Córnea y Cristalino del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega asegura que, aproximadamente, 9 de cada 10 cirugías son trasplantes de córnea parciales no completos. "Esta cirugía consiste en retirar manualmente las capas dañadas de la córnea preservando las sanas. En los anteriores retiramos el 95% del grosor de la córnea formado por el epitelio y el estroma y conservamos el endotelio, con lo cual no es necesario entrar en el globo ocular. Posteriormente suturamos la córnea donante con 16 puntos de sutura", precisa.

   En los posteriores indica que se accede al interior del ojo para extraer el endotelio (capa interna de 20 micras) y se implanta por una pequeña incisión de 3 milímetros un endotelio de un donante que se quedará pegado al resto de capas sin la necesidad de suturas.

¿SE RECUPERA TOTALMENTE LA VISTA?

   Con todo ello, este oftalmólogo remarca que el postoperatorio del trasplante es más relajado desde la aparición de los trasplantes laminares o parciales, y necesita un reposo relativo durante aproximadamente 1-2 meses, momento a partir del cual se puede valorar la incorporación al mercado laboral del paciente.

   Sobre la recuperación visual, el experto del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega mantiene que es progresiva, y objetivándose una mejoría respecto a la situación previa desde los primeros días.

   En cuanto a si pudiera surgir alguna complicación, este doctor reconoce que "siempre existe esa posibilidad" y "por mucho que se hayan depurado las técnicas quirúrgicas", aunque insiste en que los pacientes deben saber que la 'queratoplastia' es una técnica muy consolidada con una alta tasa de éxito muy alta.

   En el caso de los rechazos ve preferible hablar de ellos como "episodios", ya que se pueden controlar en la gran mayoría de los casos mediante colirios y es muy poco frecuente que en las técnicas parciales un rechazo signifique un fracaso a día de hoy. "La tasa de rechazo se sitúa entre el 1 y el 9% para los laminares, y entre el 25 y el 34% para los penetrantes", puntualiza este experto. Eso sí, en este último caso subraya que puede ser necesario, según la patología, inmunosupresores por vía oral.

   "Para mejorar el pronóstico de estos trasplantes penetrantes, hemos diseñado una técnica quirúrgica denominada 'queratoplastia protegida por pseudocámara con implante intercorneal', en la que se evita perforar la córnea. En los tres años en los que el procedimiento se viene realizando en el IOFV, se han obtenido unos resultados altamente satisfactorios. Se han sacado adelante córneas que, de otra manera, hubieran tenido muy mal pronóstico. El nuevo implante, que ya cuenta con el marcado CE desde junio de 2020, ha contado para todo el proceso de investigación previa en el Instituto Fernández-Vega con el apoyo de la Fundación BBVA y se ha desarrollado en colaboración con la empresa española AJL Ophtalmic", resalta este especialista.