Actualizado 01/03/2021 12:33 CET

Todo lo que debes saber sobre los gases: ¿por qué unas personas tienen muchos?¿Por qué algunos huelen?

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   MADRID, 1 Mar. (EDIZIONES) -

   En más de una ocasión un gas inesperado nos ha podido meter en un aprieto. Lo extraño es que algunas personas comiendo lo mismo tienen diferente cantidad de gases, y estos no siempre huelen igual, ¿por qué esto es así?

El doctor Antonio M. Moreno García, especialista de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) y experto de Aparato Digestivo en el Hospital Universitario Puerta del Mar (Cádiz) accede a aclarar nuestras dudas sobre el tema en una entrevista con Infosalus.

   Sobre por qué hay personas que tienen más gases que otras, el experto incide que intervienen factores como la dieta, la actividad física, el consumo de medicamentos y la presencia de patologías digestivas, como la intolerancia a la lactosa, a la fructosa, o la dispepsia funcional, por ejemplo.

   En cuanto a por qué algunos gases huelen y otros no, el doctor Moreno García explica que, para poder contestar a esta cuestión, debemos conocer primero la composición del gas intestinal: hidrógeno, dióxido de carbono y metano, así como por otros gases que tienen menor concentración.

   "Los tres primeros, pese a la creencia popular, no son los responsables de las características odoríferas. Éstas se deben los derivados del azufre (metanotiol y sulfuro de dimetilo), que se producen como consecuencia de procesos de fermentación de las bacterias que componen la flora intestinal", agrega.

   Así, este especialista de Aparato Digestivo incide en que nuestros hábitos de vida influyen en la aparición de este problema, de forma que cuando se toman bebidas carbonatadas, chicle, alcohol, se fuma, se come muy rápido, o se toman ciertos alimentos pueden aparecer estos síntomas. "Otro punto importante es el sedentarismo. El ejercicio físico suave, adaptado a la condición física de cada persona, mejora la motilidad del intestino, contribuyendo a que el gas no cause síntomas", advierte.

   En concreto, el especialista del Hospital Universitario Puerta del Mar enumera los alimentos que más gases producen: los más ricos en azúcares y fibra. "Esto se debe a que las bacterias que componen la flora intestinal, a nivel colónico, producen una fermentación de estas sustancias, liberando gas en dicha reacción química", indica.

   De esta forma, señala que los productos integrales tomados en exceso, por su alto contenido en fibra, pueden ser causa también de las flatulencias. "Dicha fermentación de los alimentos ricos en fibra explica también el por qué las legumbres y ciertas verduras como las coles, brócoli, pimientos, etc., tienen capacidad para producir gases", agrega.

¿QUÉ HACER ANTE UN MALESTAR POR GASES?

   Con todo ello, el especialista de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) remarca que ante un malestar por gases existen unas recomendaciones generales para evitar sufrirlos:

   -Comer despacio y masticando bien los alimentos. Es importante realizar 5 comidas al día, y tomarse tiempo para realizarlas, al menos 20 minutos.

   -Reducir o evitar el consumo de bebidas carbonatadas o gaseosas, que aportan instantáneamente mucho gas y nutricionalmente no aportan nada.

   -No fumar.

   -No tomar bebidas alcohólicas. El alcohol ralentiza la musculatura del tubo digestivo, produciendo retrasos en el vaciamiento gástrico y motilidad del intestino, conduciendo a la acumulación gas en nuestro tracto digestivo.

   -No masticar chicle, ni tomar caramelos. Con ellos aumentamos la cantidad de gas que pasa a nuestro tubo digestivo.

   -Beber de un vaso y no directamente de la botella, así ingerimos menos aire.

   -Reducir la ingesta de alimentos más flatulentos: la ingesta de legumbre (tipo habas, judías, garbanzos, etc.) y verduras (tipo coles de Bruselas, coliflor, etc.). No se deben realizar dietas de exclusión, es decir, eliminar alimentos como la lactosa, el gluten, etc., sin tener un diagnóstico médico adecuado, pues puede complicar la obtención de ese diagnóstico, o conducir a déficits nutricionales.

   -Durante la comida no hablar en exceso, pues deglutimos más aire.

   -Evitar el exceso de fibra en la dieta.

   -Evitar comidas excesivamente grasas como fritos, pues tienen un efecto negativo el vaciamiento del estómago y sobre el movimiento intestinal, retrasando los mismos.

   -Realizar ejercicio físico suave-moderado de forma habitual, adecuado a la condición física de cada persona. Esto ayuda a mejorar la motilidad del tubo digestivo, evitando la acumulación de gas.

   "Con los cambios en los hábitos de vida y dieta mejoran más de dos tercios de las personas que los padecen. Si esto no es suficiente lo primordial es consultar con su médico para iniciar el proceso diagnóstico y así llegar al origen del problema, pudiendo dirigir la terapia más apropiada", agrega el doctor Moreno García.

   Eso sí, este especialista de la FEAD recuerda que los gases se convierten en un problema y debemos consultar con el experto, como regla general, si una persona padece estos síntomas e interfieren en su bienestar, o si estos condicionan sus relaciones sociales, como en el caso de la aerofagia con eructos frecuentes.

   "Pero hay situaciones en las que debemos estar más atentos, y no demorar la consulta, como es la aparición de los síntomas en mayores de 50 años, la ausencia de mejoría tras realizar las recomendaciones antes indicadas, la interferencia del descanso nocturno, o si existe una pérdida de peso", concluye.