El timbre del teléfono, el fax y las conversaciones de compañeros, los ruidos más molestos de la oficina, según 'Oi2'

Actualizado 22/04/2010 14:43:10 CET

MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

El timbre del teléfono, el fax y la impresora o las coversaciones de otros compañeros son algunos de los ruidos más molestos para los trabajadores de una oficina, según los expertos en audición de la compañía 'Oi2', que advierten de que una exposición prolongada y continua a este tipo de sonidos puede provocar efectos dañinos para la salud.

Tras estos ruidos, en este 'ranking' despuntan el rumor de la calefacción o el aire acondicionado; el ventilador de los ordenadores o el sonido del teclado. Asimismo, son desagradables los sonidos que producen otros trabajadores al como grapar, empaquetar o caminar con tacones. Deslizarse de sillas, mesas y reposapiés también generan molestias.

Según los especialistas de 'Oi2', "estos ruidos pueden ocasionar estrés, falta de concentración o ausentismo, repercutiendo en el rendimiento de los trabajadores y ocasionando, a largo plazo, otros problemas que afectan al sentido auditivo, como pérdida de audición, zumbidos y pitidos de forma permanente y algunas dolencias cardíacas".

"Para controlar y combatir los niveles excesivos de ruido en la oficina, 'Oi2' cree necesaria una normativa más estricta, por parte de las administraciones, y una concienciación de los directivos para habilitar espacios aislados que alojen los aparatos más ruidosos y molestos", manifestó esta compañía en un comunicado.

Además, aconsejan disminuir, en la medida de lo posible, el volumen de las conversaciones y de los aparatos electrónicos, además de usar protectores auditivos que permitan comunicarse con normalidad mientras cuidan los oídos de ruidos externos. Por otro lado, 'Oi2' recomienda revisar la audición al menos una vez al año para controlar la capacidad auditiva de cada individuo", añadieron.

Según la Ley del Ruido, las oficinas no deberían superar los 45 decibelios (dB). Sin embargo, en una oficina de 15 personas, se pueden alcanzar los 70 dB, pues sólo el sonido del teléfono supera los 40 dB y el de una conversación, sin ser acalorada, de 50 a 60 dB.

"Estas cifras son importantes, si tenemos en cuenta que, según estima la Ley del Ruido, los espacios de trabajo no deben superar el umbral de los 85 dB de forma prolongada y en el caso de las oficinas, los 45 dB. En caso contrario, estos sonidos podrían perjudicar gravemente el oído, produciendo pérdida auditiva e incluso sordera", recalcaron.

El 73 por ciento de los españoles padecen estrés en el trabajo, según datos recientes de UGT, y 3 millones de personas sufren algún tipo de problema auditivo, según 'Oi2'.