Publicado 30/07/2021 07:59CET

La testosterona alta no aumentan los comportamientos de riesgo, en contra de lo que se pensaba

Archivo - Joven sentado en un cornisa mirando la vista a la ciudad.
Archivo - Joven sentado en un cornisa mirando la vista a la ciudad. - PINKYPILLS - Archivo

MADRID, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -

A diferencia de lo que indicaban estudios anteriores, un análisis de asociación de todo el genoma de más de 300.000 hombres y mujeres de ascendencia blanca británica concluye que es poco probable que los niveles de testosterona afecten a la salud, el comportamiento de riesgo o la posición socioeconómica.

Los resultados, publicados en la revista 'Science Advances', aprovechan los polimorfismos de un solo nucleótido (SNP, que permanecen fijos a lo largo de la vida de una persona) asociados a los niveles de testosterona, sorteando varios escollos que habían complicado los análisis anteriores.

En un entorno de laboratorio, estudios anteriores han sugerido que la testosterona influye en la asunción de riesgos financieros, mientras que la investigación más allá del laboratorio ha indicado que podría haber una relación entre el comportamiento impulsado por la testosterona y las circunstancias sociales y económicas de las personas durante largos períodos de tiempo. Sin embargo, no quedaba claro si la testosterona tiene realmente un impacto causal en la posición socioeconómica.

Para investigarlo, el investigador de la Universidad de Bristol Sean Harrison y sus colegas analizaron los genomas de 148.248 hombres, 36.203 mujeres premenopáusicas y 104.632 mujeres posmenopáusicas del Biobanco del Reino Unido, e identificaron las variantes genéticas (en particular los SNP) asociadas a los niveles de testosterona.

Dado que los SNP permanecen estables a lo largo de la vida de una persona, las asociaciones entre los SNP y los niveles de testosterona no podían verse empañadas por la causalidad inversa (cuando lo que se cree que es el efecto es en realidad la causa) o la distorsión de la asociación entre la exposición y el resultado.

A continuación, utilizaron estas variantes para analizar la influencia de los niveles de testosterona en varios elementos de la posición socioeconómica, incluidos los ingresos, la situación laboral, las condiciones socioeconómicas del vecindario y las calificaciones educativas, así como la salud autocalificada y el índice de masa corporal, y el comportamiento de riesgo.

Como control negativo, examinaron el impacto de la testosterona en el lugar de nacimiento dentro del Reino Unido.

Los resultados del estudio confirmaron que una mayor testosterona se asociaba a posiciones socioeconómicas más favorecidas y a una mejor salud entre los hombres, pero a posiciones socioeconómicas menos favorecidas y a una peor salud entre las mujeres. Sin embargo, otros aspectos del estudio arrojaron pocas pruebas que sugieran que los niveles de testosterona en los adultos fueran realmente la causa de estas discrepancias.