Publicado 19/04/2022 12:55

Un tercio de los pacientes con COVID-19 desarrolla COVID persistente

Archivo - Fatiga pandémica.
Archivo - Fatiga pandémica. - PIKSEL/ISTOCK - Archivo

MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

Una investigación de la Universidad de California en Los Ángeles (Estados Unidos) ha revelado que el 30 por ciento de las personas tratadas por COVID-19 desarrollaron secuelas post agudas de COVID-19, más comúnmente conocidas como COVID-19 persistente.

Las personas con antecedentes de hospitalización, diabetes y un índice de masa corporal más elevado eran las más propensas a desarrollar la enfermedad, mientras que las que estaban cubiertas por la sanidad pública, en contraposición a los seguros médicos privados, o se habían sometido a un trasplante de órganos eran menos propensas a desarrollarla.

Sorprendentemente, el origen étnico, la edad avanzada y el nivel socioeconómico no se asociaron con el síndrome, a pesar de que esas características se han relacionado con una enfermedad grave y un mayor riesgo de muerte por COVID-19.

De las 309 personas con COVID-19 persistente estudiadas, los síntomas más persistentes fueron la fatiga y la falta de aire (31% y 15%, respectivamente) en las personas hospitalizadas, y la pérdida del sentido del olfato (16%) en los pacientes ambulatorios.

La incidencia y los factores de riesgo de la COVID-19 persistente, e incluso la forma de definir el síndrome, están poco claras. Los investigadores trataron de evaluar su asociación con los datos demográficos y las características clínicas a fin de idear los tratamientos más eficaces.

En concreto, estudiaron a 1.038 personas que se inscribieron en un programa entre abril de 2020 y febrero de 2021. De ellos, 309 desarrollaron COVID-19 persistente. Se determinó que una persona tenía el síndrome si informaba de síntomas persistentes en cuestionarios 60 o 90 días después de la infección o la hospitalización.

"Este estudio ilustra la necesidad de realizar un seguimiento longitudinal de diversas poblaciones de pacientes para comprender la trayectoria de la COVID-19 persistente y evaluar cómo los factores individuales, como las comorbilidades preexistentes, los factores sociodemográficos, el estado de vacunación y el tipo de variante del virus, afectan al tipo y la persistencia de los síntomas de COVID-19 persistente", ha explicado uno de los responsables de la investigación, Sun Yoo.