Publicado 28/11/2020 07:59CET

Tengo mucho dolor en el talón, ¿qué puede ser?

Dolor en el talón.
Dolor en el talón. - BYMURATDENIZ/ISOCK - Archivo

   MADRID, 28 Nov. (EDIZIONES) -

   Es frecuente que nos duela el talón a muchos en nuestro día a día, llegando a ser algo bastante engorroso puesto que sobre el mismo se sustenta todo nuestro peso y sin el talón en buenas condiciones no podemos caminar o movernos bien.

   En una entrevista con Infosalus, la doctora María Puerto Vázquez, traumatóloga del Hospital Clínico San Carlos (Madrid) enumera cuáles son las 4 principales razones por las que puede dolernos el talón: Tendinitis de Aquiles, fascitis plantar, espolón calcáneo y mal posición de los huesos del pie.

   En el caso de la tendinitis de Aquiles, según precisa la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, se trata de una afección que ocurre cuando el tendón que conecta la parte posterior de la pierna con el talón se inflama y duele cerca de la parte inferior del pie. Este tendón se denomina 'tendón de Aquiles', y es el que permite empujar con el pie hacia abajo. Lo usamos al caminar, correr, y al saltar.

   Entre otras razones, la tendinitis de Aquiles, y según esta entidad, puede ocurrir más probablemente si: hay un incremento repentino en la cantidad o intensidad de una actividad, si los músculos de la pantorrilla están muy tensos (no están estirados), si se corre sobre superficies duras, o con mucha frecuencia, aparte de saltar mucho (por ejemplo jugando al baloncesto), o si no se usa un calzado adecuado, entre otras razones.

   Los principales tratamientos para la tendinitis aquílea no involucran cirugía, según añade, por lo que es importante recordar en estos casos que pueden pasar al menos de 2 a 3 meses hasta que el dolor desaparece. Pueden ayudar a mejorar los síntomas el reposo, los estiramientos, el empleo de calzado adecuado, los antiinflamatorios, según la doctora Vázquez.

   Ya si estos no mejoran los síntomas se puede necesitar cirugía para extirpar el tejido inflamado y las zonas anormales del tendón. En caso de que haya un espolón óseo que esté irritando el tendón, se puede usar cirugía para removerlo. "Las tendinitis de Aquiles pueden ser simplemente inflamaciones crónicas que no consiguen mejorar y a veces conviene operar para 'limpiar' el tendón y quitar esa inflamación. A veces también hay que operar cuando se inserta el tendón de Aquiles, lo que se llama 'haglund', que es cuando aparece una calcificación muy grande y esto normalmente sí hay que llegar a operar porque no mejora con fisioterapia y estiramientos", señala la especialista.

   La terapia extracorpórea por ondas de choque (ESWT, por sus siglas en inglés) puede ser una alternativa a la cirugía para las personas que no han reaccionado favorablemente a otros tratamientos, valora.

   Sobre la fascitis plantar, la experta del Hospital Clínico San Carlos explica que: "Se trata de un problema de dolor e inflamación por el acortamiento de la musculatura y de los tendones de la parte posterior de la pierna. En primer lugar, se puede resolver haciendo estiramientos y mucho ejercicio, siempre dirigido por un especialista, para fortalecer los gemelos. Siempre hay que tratarlas".

   Eso sí, mantiene que cuando llevan mucho tiempo y no mejoran con tratamiento, y se ve que gemelo está muy tirante, también se operan para hacer un alargamiento de ese gemelo y entonces sí mejora todo.

   Mientras, afirma que el espolón calcáneo es consecuencia de la fascitis plantar que dura mucho tiempo. "Donde se inserta la fascia en la zona del talón, cuando está mucho tiempo inflamado aparece una calcificación. Como tal no duele. Lo que duele es la inflamación de la fascia, no el espolón", aclara la doctora Vázquez.

EL PROBLEMA DE UN MAL CALZADO

   Es más, la traumatóloga del Hospital Clínico San Carlos destaca que es frecuente que nos duela además el talón porque no llevamos un calzado adecuado, ya que solemos llevar zapatos de suela muy fina donde la zona del talón no está reforzada y el apoyo del pie se hace muy plano.

   "El pie normal tiene un arco, un puente, y los zapatos tipo manoletina no fomentan que el pie haga la adaptación normal. Por eso siempre se recomiendan dos centímetros y medio de tacón para que el pie no apoye plano. Cuando está acortada la parte posterior de la pierna, si apoyas muy plano tirará más y dolerá el talón, por eso se recomiendan 2,5 centímetros de tacón, la suela de la típica deportiva", subraya la especialista.

   A su juicio, la vida sedentaria no ayuda nada en este sentido, y por ello defiende que hay que caminar. "Es importante que si empezamos con dolores de talón ver la pisada, cómo apoyamos ese pie, porque muchas veces con pequeñas correcciones como una talonera, esos dolores desaparecen y no hay que hacer nada más agresivo", agrega la doctora Vázquez.

   Por todo ello, la experta del Hospital Clínico San Carlos aconseja que, ante el mínimo dolor en el talón es muy importante realizar reposo, así como la toma de analgésicos, y muchos estiramientos de la zona de los gemelos, de la fascia y del tendón de Aquiles representan la primera escala del tratamiento.

   "Si en una o dos semanas este tratamiento no funciona se debe acudir al médico de cabecera, quien previsiblemente le derive a un médico rehabilitador, para realizar seguramente fisioterapia y estiramientos, antes que las infiltraciones, o la intervención quirúrgica. No obstante, en estos casos, lo que mejor funciona son las ondas de choque que trabaja un médico rehabilitador", insiste la experta del Hospital Clínico San Carlos.