El tabaco perjudica a los huesos

Publicado 30/05/2019 13:42:30CET
PIXABAY - Archivo

   MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

   El tabaco multiplica el riesgo de padecer artritis reumatoide y fracturas osteoporóticas, según ha avisado la Sociedad Española de Reumatología (SER) con motivo del lanzamiento de la campaña 'Por tus huesos no fumes', enmarcada en la celebración del Día Mundial Sin Tabaco.

   Y es que, tal y como han informado, la artritis reumatoide tiene un componente genético importante, pero existen factores ambientales que favorecen su aparición. De hecho, se ha demostrado la influencia del tabaco en la aparición de la enfermedad y sobre todo en la generación de anticuerpos antipéptidos citrulinados, los cuales condicionan una enfermedad con peor evolución.

   Asimismo, el tabaco, al ser una sustancia tóxica y oxidativa, genera radicales libres que provocan inflamación y facilitan el desarrollo de enfermedades reumáticas, al tiempo que las agravan en las personas que ya han desarrollado alguna de estas patologías.

   También puede empeorar las consecuencias del lupus, una patología reumática que puede afectar a cualquier órgano del cuerpo. "El tabaco, al tener sustancias que favorecen la inflamación, hace que exista mayor actividad y mayor desajuste del sistema inmunitario, de manera que aumenta el riesgo de tener afectación de órganos diana. También se relaciona con la aparición de manifestaciones potencialmente graves como el infarto o el ictus", han detallado los expertos.

   Al mismo tiempo, prosiguen, el tabaco, además de aumentar el riesgo cardiovascular, provoca una hipoxia crónica en el organismo al disminuir el calibre de los vasos sanguíneos lo que origina una disminución del aporte de oxígeno a los tejidos, dificultando así su capacidad de regeneración. También se ha demostrado que el tabaco aumenta el nivel de los neurotransmisores del dolor, en la sangre.

DISMINUYE LA EFECTIVIDAD DE LOS TRATAMIENTOS

   Los pacientes con enfermedades reumáticas que fuman tienen menor respuesta a los fármacos, de manera que se necesita mayor dosis de medicamento para que sea más potente y se alcance la respuesta deseada, lo que también aumenta el riesgo de padecer efectos secundarios, aumentando el dolor y la discapacidad.

   "Se ha demostrado que la nicotina enlentece la producción de osteoblastos, las células formadoras de hueso. Al mismo tiempo, fumar disminuye la absorción del calcio procedente de la dieta, indispensable para la mineralización del hueso. También, parece ser que el tabaquismo favorece la aceleración de la descomposición de los estrógenos, hormonas que juegan un papel importante en la construcción y el mantenimiento de un esqueleto fuerte", han explicado los reumatólogos.

   Los pacientes con enfermedades reumáticas como el lupus, esclerodermia, vasculitis, síndrome de Sjögren, SAF, Behcet, artritis reumatoide, espondilitis anquilosante y artritis psoriásica tienen también una mayor frecuencia de infecciones respiratorias, en ocasiones causadas por la desregulación del sistema inmune y por los tratamientos utilizados. Ante esto, el tabaco genera un riesgo aún mayor de infecciones respiratorias, pues interfiere con los mecanismos de defensa naturales del pulmón y deteriorando la función del sistema respiratorio.

   Finalmente, los reumatólogos han recordado que suprimir el tabaco ayudaría a prevenir enfermedades reumáticas, así como a disminuir complicaciones en los pacientes y conseguir que el tratamiento sea más efectivo.

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