Publicado 10/01/2022 08:09

La superbacteria MRSA surgió en los erizos mucho antes del uso clínico de los antibióticos

Erizo.
Erizo. - PIA B. HANSEN

MADRID, 10 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los científicos han encontrado pruebas de que un tipo de superbacteria resistente a los antibióticos, el SARM, surgió en la naturaleza mucho antes del uso de antibióticos en los seres humanos y el ganado, al que tradicionalmente se ha culpado de su aparición, según publican en la revista 'Nature'.

Los erizos son portadores de un hongo y una bacteria en su piel, y los dos están enzarzados en una batalla por la supervivencia: el hongo segrega antibióticos para matar a la bacteria, pero en respuesta la bacteria ha desarrollado resistencia a los antibióticos, convirtiéndose en 'Staphylococcus aureus' resistente a la meticilina (SARM).

Hasta el 60% de los erizos son portadores de un tipo de SARM llamado mecC-MRSA, que causa 1 de cada 200 infecciones por SARM en humanos
Los procesos biológicos naturales, y no el uso de antibióticos, impulsaron la aparición inicial de esta superbacteria en los erizos hace unos 200 años.

El 'Staphylococcus aureus' desarrolló por primera vez resistencia al antibiótico meticilina hace unos 200 años, según una amplia colaboración internacional que incluye a la Universidad de Cambridge, el Instituto Wellcome Sanger y el Real Jardín Botánico de Kew, en Reino Unido, y el Serum Statens Institut de Dinamarca, que ha rastreado la historia genética de la bacteria.

Estos organismos investigaron el sorprendente descubrimiento -a partir de estudios sobre erizos en Dinamarca y Suecia- de que hasta el 60% de los erizos son portadores de un tipo de SARM denominado mecC-MRSA. El nuevo estudio también encontró altos niveles de SARM en hisopos tomados de erizos en toda su área de distribución en Europa y Nueva Zelanda.

Los investigadores creen que la resistencia a los antibióticos evolucionó en el 'Staphylococcus aureus' como adaptación a tener que convivir en la piel de los erizos con el hongo 'Trichophyton erinacei', que produce sus propios antibióticos.

El 'Staphylococcus' aureus resistente a la meticilina resultante es más conocido como la superbacteria SARM. El descubrimiento de esta resistencia centenaria a los antibióticos es anterior al uso de éstos en el ámbito médico y agrícola.

"Gracias a la tecnología de secuenciación, hemos rastreado los genes que confieren al mecC-MRSA su resistencia a los antibióticos hasta su primera aparición, y hemos descubierto que ya existían en el siglo XIX", afirma el doctor Ewan Harrison, investigador del Instituto Wellcome Sanger y de la Universidad de Cambridge y autor principal del estudio.

"Nuestro estudio sugiere que no fue el uso de la penicilina lo que impulsó la aparición inicial del SARM, sino que fue un proceso biológico natural --prosigue--. Creemos que el SARM evolucionó en una batalla por la supervivencia en la piel de los erizos, y que posteriormente se extendió al ganado y a los humanos a través del contacto directo".

Hasta ahora se pensaba que la resistencia a los antibióticos en los bichos que causan infecciones humanas era un fenómeno moderno, impulsado por el uso clínico de los antibióticos. Ahora, el mal uso de los antibióticos está acelerando el proceso, y la resistencia a los antibióticos está aumentando a niveles peligrosamente altos en todas las partes del mundo.

Dado que casi todos los antibióticos que utilizamos actualmente surgieron en la naturaleza, los investigadores dicen que es probable que la resistencia a ellos ya exista también en la naturaleza. El uso excesivo de cualquier antibiótico en los seres humanos o el ganado favorecerá las cepas resistentes del bicho, por lo que es sólo cuestión de tiempo que el antibiótico empiece a perder su eficacia.

"Este estudio es una cruda advertencia de que cuando usamos antibióticos, tenemos que hacerlo con cuidado. Hay un gran reservorio en la fauna silvestre donde pueden sobrevivir las bacterias resistentes a los antibióticos, y de ahí a que sean recogidas por el ganado y luego infecten a los humanos hay un paso muy corto", alerta el profesor Mark Holmes, investigador del Departamento de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cambridge y autor principal del informe.

En 2011, un trabajo previo dirigido por el profesor Holmes identificó por primera vez el mecC -MRSA en poblaciones humanas y de vacas lecheras. En ese momento se asumió que la cepa había surgido en las vacas debido a la gran cantidad de antibióticos que se les administra de forma rutinaria.

El SARM se identificó por primera vez en pacientes en 1960, y alrededor de 1 de cada 200 de todas las infecciones por SARM están causadas por el mecC-MRSA. Debido a su resistencia a los antibióticos, el SARM es mucho más difícil de tratar que otras infecciones bacterianas. La Organización Mundial de la Salud considera que el SARM es una de las mayores amenazas para la salud humana. También es un reto importante en la ganadería.

Pero estos hallazgos no son una razón para temer a los erizos, puntualizan los investigadores: los seres humanos rara vez se infectan con el SARM-MecC, a pesar de que ha estado presente en los erizos durante más de 200 años.

"No sólo los erizos albergan bacterias resistentes a los antibióticos: todos los animales salvajes son portadores de muchos tipos diferentes de bacterias, así como de parásitos, hongos y virus --recuerda Holmes--. Los animales salvajes, el ganado y los seres humanos están interconectados: todos compartimos un ecosistema. No es posible entender la evolución de la resistencia a los antibióticos si no se observa todo el sistema".