Actualizado 09/02/2011 19:57 CET

El abuso de alcohol y drogas durante la adolescencia continúa en edad adulta

MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los adolescentes que abusan del alcohol y las drogas tienen más probabilidades de seguir con esta adicción de adultos, al tiempo que también aumenta su riesgo de padecer problemas financieros, de salud mental, muerte prematura e incluso suicidio.

Así se desprende de las conclusiones de una tesis doctoral de la investigadora Yasmina Molero Samuelson, del Centro de Investigaciones Psiquiátricas (ACB, en sus siglas en inglés) del Instituto Karolinska de Suecia.

En dicho trabajo, se analizó a dos grandes grupos de adolescentes de diferentes décadas, de finales de los 60 y comienzos de los 80, que habían recibido tratamiento por abuso de sustancias en Estocolmo. En ambas cohortes se hizo un seguimiento hasta 2002, comparándolas con otras muestras de población general. En total, participaron unas 7.000 personas.

Tras analizar todos los datos recopilados, Molero Samuelson observó que los adolescentes tratados por abuso de alguna sustancia sufrieron más problemas psicosociales al terminar el tratamiento, en comparación con la población general, en algunos casos cuando ya tenían 50 años.

Del mismo modo, señala esta experta, también demostraron un mayor riesgo de sufrir varios problemas a la vez en edad adulta.

La tesis también muestra que hay más similitudes que diferencias entre hombres y mujeres que recibieron tratamiento por abuso de sustancias en la adolescencia.

Por ejemplo, las mujeres con problemas de delincuencia y uso indebido de sustancias mostraron un mismo riesgo de desarrollar problemas psicosociales de adultos que sus homólogos masculinos.

"Podemos ver que el comportamiento antisocial de los adolescentes, que se manifiesta a través de un uso indebido de sustancias y la delincuencia aumenta significativamente el riesgo de diferentes problemas psicológicos en edad adulta", asegura Yasmina Molero Samuelson.

Por ello, a su juicio es necesario "una intervención temprana y efectiva a fin de evitar que este riesgo evolucione de forma negativa", al tiempo que remarca que esta intervención "no debe centrarse únicamente en el abuso de sustancias o la delincuencia, sino que es igualmente importante evaluar y tratar otros problemas".