Los síntomas del lenguaje por enfermedad cerebral que afecta al habla difieren según la lengua materna

Publicado 13/01/2020 7:09:35CET
Alzheimer, anciana, dependencia, demencia
Alzheimer, anciana, dependencia, demencia - PIXABAY/GERALT - Archivo

MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los hablantes de inglés e italiano con problemas de lenguaje relacionados con la demencia experimentan distintos tipos de dificultades del habla y la lectura en función de las características de sus idiomas nativos, según una nueva investigación realizada por científicos del Centro de Memoria y Envejecimiento de Universidad de California San Francisco (UCSF) y colegas de la Unidad de Investigación de Neuroimagen y Neurología Unidad en el Instituto Científico San Raffaele de Milán (Italia).

Los neurólogos habían asumido durante mucho tiempo que las enfermedades cerebrales que afectan las habilidades del lenguaje se manifestarían esencialmente de la misma manera en pacientes de todo el mundo. Pero los descubrimientos recientes han comenzado a cuestionar esa suposición. Por ejemplo, los hablantes de italiano con dislexia tienden a tener un impedimento de lectura menos severo que los hablantes de inglés o francés debido a la ortografía más simple y fonética del italiano.

"Los criterios clínicos para diagnosticar trastornos que afectan el comportamiento y el lenguaje todavía se basan principalmente en estudios de hablantes de inglés y culturas occidentales, lo que podría conducir a un diagnóstico erróneo si las personas que hablan diferentes idiomas o provienen de otros antecedentes culturales expresan síntomas de manera diferente", advierte la autora principal del estudio Maria Luisa Gorno-Tempini, profesora de neurología y psiquiatría y profesora distinguida en dislexia y desarrollo neurológico en el Centro de Memoria y Envejecimiento de la UCSF.

"Es fundamental en el futuro que las investigaciones tengan en cuenta las diferencias lingüísticas y culturales al estudiar los trastornos cerebrales que afectan las funciones cognitivas superiores, que sabemos que se ven muy afectadas por la cultura, el entorno y la experiencia", añade.

El nuevo estudio, publicado en 'Neurology', la revista médica de la Academia Estadounidense de Neurología, se centró en pacientes con afasia progresiva primaria (APP), un trastorno neurodegenerativo que afecta a las áreas de lenguaje en el cerebro, una condición a menudo asociada con la enfermedad de Alzheimer, la degeneración del lóbulo frontotemporal y otros trastornos de demencia.

Los investigadores reclutaron a 20 pacientes de APP de habla inglesa del Centro de Envejecimiento y Memoria de UCSF y 18 pacientes de habla italiana del Hospital San Raffaele, todos los cuales compartieron una variante de enfermedad caracterizada por la dificultad para producir o pronunciar palabras, llamada afasia progresiva primaria fluida.

"Queríamos estudiar a los pacientes con APP para comprender si las personas con diferentes antecedentes lingüísticos realmente experimentaron la enfermedad de manera diferente y lo que eso podría significar para tratar de ayudar a los pacientes a mantenerse resistentes a la enfermedad", apunta la autora principal del estudio, Elisa Canu, neuropsicóloga e investigadora de la Unidad de Investigación de Neuroimagen del Instituto Científico de San Raffaele.

Las pruebas cognitivas y los escáneres cerebrales por resonancia magnética revelaron una función cognitiva similar y niveles comparables de degeneración cerebral en los dos grupos. Pero cuando los investigadores compararon su desempeño en una batería de pruebas lingüísticas observaron una diferencia clave.

Así, los angloparlantes tenían más problemas para pronunciar palabras, el sello distintivo tradicional del APP no fluido, y tendían a hablar menos de lo habitual. En contraste, los hablantes de italiano con el mismo trastorno tenían menos dificultades de pronunciación pero tendían a producir oraciones mucho más cortas y gramaticalmente más simples.

"Creemos que esto se debe específicamente a que los grupos de consonantes que son tan comunes en inglés representan un desafío para un sistema de planificación del habla en degeneración", señala Gorno-Tempini, que dirige el laboratorio de neurobiología del lenguaje en el Centro de Memoria y Envejecimiento de la UCSF, y es codirectora del Centro de dislexia de la UCSF y el Centro de dislexia y diversidad cognitiva Berkeley Schwab de UCSF-UC recientemente creado.

"En contraste --prosigue--, el italiano es más fácil de pronunciar, pero tiene una gramática mucho más compleja, y ahí es donde los hablantes de italiano con APP tienden a tener problemas".

Los resultados son importantes para los esfuerzos para garantizar diagnósticos precisos para pacientes con APP de diferentes culturas: en el estudio actual, los hablantes italianos no coinciden con los criterios de diagnóstico establecidos para APP no fluido tan estrechamente como los angloparlantes, ya que los criterios se basan en estudios de pacientes de habla inglesa.

"Esto significa que probablemente hay muchas personas en todo el mundo, incluidos los hablantes no nativos de inglés en los Estados Unidos, que no obtienen el diagnóstico correcto porque sus síntomas no coinciden con lo que se describe en los manuales clínicos basados en estudios de nativos angloparlantes", advierte Gorno-Tempini.

Los investigadores reconocen que este es un estudio pequeño y no puede excluir por completo la posibilidad de que las diferencias en la gravedad de la demencia, las diferencias anatómicas no detectadas y las diferencias en el nivel educativo entre los participantes italianos e ingleses puedan ser factores de confusión en los resultados.

Los estudios futuros en asociación con el Global Brain Health Institute (GBHI), un esfuerzo conjunto de UCSF y Trinity College Dublin para reducir el impacto de la demencia en todo el mundo, intentarán replicar los hallazgos en grupos más grandes de pacientes y buscar nuevas diferencias entre hablantes de lenguas no occidentales aún más diversas, como el chino y el árabe.

"Esperamos que tales estudios avancen nuestra comprensión de la ciencia del cerebro subyacente a los trastornos del lenguaje y del lenguaje, aumenten la conciencia de las disparidades de salud en el tratamiento de la demencia y, en última instancia, mejoren la atención para todos los pacientes", desea Gorno-Tempini.

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