Actualizado 07/10/2014 00:57 CET

El síndrome de apnea del sueño afecta a entre el 4 y 6% de los hombres y el 2 y 4% de mujeres de mediana edad

MADRID, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

El síndrome de apnea del sueño (SAHS) es considerado una enfermedad relevante por su elevada prevalencia, ya que afecta a entre el 4 y el 6 por ciento de hombres de mediana edad y a entre el 2 y el 4 por ciento de las mujeres en el mismo tramo de edad, según datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Siete hospitales de toda España organizan esta semana sesión informativa 'Apnea, ronco y tengo sueño. Adherencia al tratamiento con CPAP', dentro de la Red de Aulas Respira de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), con motivo del Día Mundial del Sueño, el 14 de marzo.

Esta sesión --patrocinada por Philips Respironics y en la que participan alrededor de 500 pacientes-- además de informativa, pretende ser didáctica para paceintes con apnea del sueño y sus cuidadores con el objetivo de ayudarles a comprender mejor su enfermedad y facilitar el uso de la CPAP (presión positiva de aire en las vías respiratorias), el único tratamiento efectivo para esta enfermedad crónica.

A través de vídeos testimoniales, la sesión trata de explicar mejor tanto a los pacientes como a sus cuidadores cómo afecta esta enfermedad a su vida cotidiana y cómo el tratamiento con CPAP mejora rápidamente los síntomas. Además, también ofrece consejos para adaptarse al tratamiento y anima a los propios participantes a "explicar sus experiencias y a resolver sus inquietudes".

Los hospitales participantes son el Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, el Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid, el Complejo Hospitalario de Navarra-Hº Virgen del Camino, el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, el Hospital Dos de Mayo de Barcelona, el Hospital Universitario General de Valencia y el Hospital Clínica Plató de Barcelona.

Este síndrome se caracteriza por episodios repetidos de obstrucción de la vía respiratoria superior durante las horas de sueño que provoca pequeños ahogos e impide la correcta oxigenación de la sangre y, en consecuencia, los pacientes sufren de fatiga y somnolencia diurna así como trastornos graves cardiorrespiratorios y también al deterioro de la calidad de vida de los enfermos y sus consecuencias directas sobre su esperanza de vida.

De este modo, CPAP es el tratamiento de elección para la mayoría de pacientes con SAHS y permite mejorar los síntomas y la capacidad y actividad de los pacientes y alargar la esperanza de vida del mismo.

Pese a que es "eficaz, seguro, sencillo y válido para entre el 70 y 80 por ciento de los pacientes", CPAP incorpora un "elemento extraño" en una actividad cotidiana como es dormir. De este modo, han señalado que si no se produce una adaptación a los dispositivos, al flujo de aire y a las mascarillas desde el inicio del tratamiento, el uso de CPAP puede generar molestias que hacen reducir la adherencia o incluso el abandono del tratamiento, lo que conlleva a un retorno a las consecuencias negativas para la calidad de vida y la salud del paciente con apnea del sueño.

El coordinador del área de SeparPacientes, Salvador Díaz, ha asegurado que "la adherencia al tratamiento es clave para su eficacia" y que por eso "ajustar adecuadamente la presión y la humedad del aire durante la noche y proporcionar una mascarilla que permita un descanso cómodo, son claves para la aceptación de tratamiento".

"Todo ello, junto con una estrecha relación médico-paciente/cuidador, mejoran la comodidad del paciente y por tanto la adherencia al tratamiento, para lograr cuanto antes una mejora en los síntomas y en la calidad de vida", ha añadido.